Generalmente, desde los puestos de comando de cada candidato se publican sondeos que los dan como ganadores, pero ¿Qué o quién garantiza la veracidad de este trabajo? ¿En qué se basan para realizarlo? Intentaremos responder a estas preguntas consultando a los especialistas.


Las encuestadores deben tener 95% del nivel de precisión en encuestas políticas

Existen tres grandes encuestadoras que siempre son punto de consulta: el Instituto de Comunicación y Arte (ICA) de Enrique ‘Taca’ Chase, Ati Snead Consultores y la consultora de Francisco Capli.

Chase explica que desde su consultora realizan encuestas personales utilizando el sistema ‘Peach’ por el cual determinan a que miembros de un grupo de personas deben sondear. El analista explica que si se trata de elecciones internas de un partido político, no pueden formar parte de una encuesta personas que no estén empadronadas o no están afiliadas a dicho partido en específico. Lo mismo sucede si se trata de seccional donde no serán consultados afiliados de otra sede política.

«Muchas veces pasa que uno reside en un barrio de Asunción pero figura en el padrón de una seccional de Capiatá, entonces no puede formar parte de la encuesta de la seccional del barrio donde reside», ejemplifica Chase.

Ati Snead por su parte refiere que utiliza el mismo método personalista que el director de ICA, basándose en los padrones tanto para las generales como para las internas, es decir; de un universo de votantes determinado, toma una muestra conforme a la localidad de la que se quiere sacar la estadística.

Francisco Capli en cambio prefiere segmentar o identificar el público que va a participar del escrutinio en donde el cliente (o candidato) pugna.

Publicaciones

Según el director de ICA del 100% de las encuestas solo el 20% es publicado y el 80% va al “dueño de la empresa” es decir,  el candidato que contrató los servicios de la encuestadora. Ahí ya es decisión de este el qué hacer con el resultado.

Snead aclara que ella no publica sus trabajos de consultoría a no ser que tenga compromisos contractuales de publicación con un (os) medio (s) de prensa, por lo tanto, la información es enviada en su totalidad al cliente.

Igualmente, Francisco Capli señala que no muy frecuente que publique los datos recogidos.

“De diez publico una”, aseveró el encuestador.

Veracidad

Consultados sobre cómo se garantiza la veracidad de los resultados que salen a la luz o que los mismos candidatos utilizan como una herramienta de propaganda, ‘Taca’ Chase responde sin vueltas: «La encuesta no es una panacea, no es una realidad», dejando en claro que no siempre lo que indiquen los sondeos termina plasmándose en las urnas.

Sobre este punto, Francisco Capli opina que los candidatos se basan mucho en la intención de voto. «Muchas veces hay candidatos que tienen el mayor porcentaje en la intención, pero en las urnas se quedan con un 33% de lo que el estudio proyectaba, eso pasa porque no tienen el poder o el músculo para poder materializar la voluntad de expresada por la gente, algo de tinte político que escapa al trabajo de las encuestadoras».

En pocas palabras: sin no tienen como controlar la elección el día de los comicios, muchos de los votos que esperaban obtener “se esfuman”.

Snead remarca que existen formulas que garantizan la veracidad y explica que cuando se trata de una encuesta política el nivel de confianza es del 95% con un margen de error que puede variar del 3 al 5%. «Esto es dependiendo del rubro que sea, por ejemplo si se trata de encuestas sobre medicamentos el nivel de precisión no puede bajar del 99.9%» detalla.

¿Candidatos o productos?

Pero estas consultoras no solamente se dedican al posicionamiento e impacto de actores políticos, su trabajo se cine otras áreas, como por ejemplo el marketing, la evaluación del posicionamiento de marcas nuevas en el mercado, impacto de inversiones económicas, entre otras cosas.

Entonces ¿Es distinto posicionar a un político que posicionar una marca de Yogur? Para Capli tiene similitudes, en ambos casos se trata de trabajar sobre las fortalezas e identificar las debilidades para mejorarlas.

¿Por qué sobre un mismo estudio hay resultados tan diferentes?

Los tres afirman que si se hizo un trabajo transparente, no debe existir mucha diferencia entre lo expuesto por uno y otro. «Si es que hay mucha diferencia, entonces hay algo que está fallando», analiza ‘Taca’ Chase.

«Si hacemos bien las encuestas, ya sabemos quién ganará un mes antes de las elecciones», replica Capli.

Para Capli, las encuestas son imprescindibles. Si un candidato pretende ganar una elección no puede dejar de recurrir a ellas.

Compartí: