La popular artista quita importancia a lo de ser cantante diciendo que su trabajo no es tan complicado


La carismática Taylor Swift no ve nada de especial en ser una superestrella de la música, para ella estar de gira es pura diversión y el poco trabajo que requiere ser cantante le hace sentirse bien.

“[Ser artista] no es tan difícil. Te lo aseguro, no lo es. Simplemente tienes que adaptarte a las diferentes cosas que surgen cuando estás actuando, como por ejemplo cuando llueve o cuando te encuentras enferma. Tienes además que aceptar el hecho de que en un momento determinado vas a comenzar a sudar tanto que no se te verá nada guapa, se te pegará el pelo a la cara, y eso lo tienes que aceptar. Tienes también que aceptar que las cosas pueden salir mal: tu micro puede apagarse o algo del espectáculo romperse. Tienes que pensar rápido, pero es divertido”, ha contado la artista en BBC Radio 1.

En cuanto a lo de sudar, Taylor insiste en que es una cosa importante dentro de su espectáculo, porque entre otras cosas le ayuda a sentir que está “trabajando”.

“Es increíble. Sientes como que realmente has trabajado. Cuando te bajas del escenario y estás cubierta de sudor y estás cansada y las piernas te duelen y el cuello te duele por estar moviendo tu pelo todo el tiempo, y encima tienes que saludar a gente después, sientes que realmente te lo estás trabajando. Algunas veces creo que no es nada difícil, y es bonito sentirte cansada tras un concierto, es como, bien, por fin estoy haciendo algo de verdad”.