Ocho ciudadanos chechenos detenidos en Austria cuando trataban de viajar a Siria para unirse al grupo yihadista Estado Islámico (EI) fueron condenados hoy a penas de entre 19 y 36 meses de prisión, así como al conductor turco que habían contratado para realizar el viaje hasta Siria.


Además, otro checheno, que era menor de edad en el momento del arresto, el pasado agosto, ha sido condenado a un año de libertad condicional y deberá someterse a terapia y continuar sus estudios.

Un tribunal penal de Viena consideró a los acusados culpables de intentar unirse y de apoyar a una banda criminal, en una sentencia que aún puede ser recurrida.

Cuatro de los acusados negaron durante el juicio que pretendieran unirse al Estado Islámico y aseguraron que su destino no era Siria, sino ir de vacaciones a Bulgaria, Italia o Grecia.

El conductor, por su parte, aseguró que aceptó el trabajo sólo por el dinero, pese a reconocer durante el proceso su simpatía por la ideología yihadista.
EFE