Ocho hombres armados que se declaraban seguidores del Estado Islámico (EI) murieron en un enfrentamiento con las fuerzas de seguridad de Filipinas en la isla de Mindanao, en el sur del país, informan hoy los medios locales.


Miembros del grupo islamista filipino Abu Sayyaf, que apoya al Estado Islámico (EI)

El portavoz del Comando de Mindanao Occidental, Falimon Tan, detalló que el combate que duró una hora y tuvo lugar ayer, jueves, en la ciudad de Palembang, en la provincia de Sultan Kudarat, de acuerdo con el diario local Manila Bulletin.

“Simulaban ser un grupo conectado al Estado Islámico. De hecho, nuestras tropas consiguieron recuperar cinco banderas del EI en la zona”, señaló el militar.

Asimismo, se incautaron de artefactos explosivos improvisados, radios de comunicación, rifles de asalto, pistolas y diversos documentos.

El portavoz del Ejército declaró que tratan de verificar las identidades de los fallecidos, pero creen que todos son filipinos salvo uno, que podría ser un indonesio experto en bombas llamado Abdul Fatah.

“Lo que sabemos seguro es que era un grupo que decía pertenecer al Estado Islámico, aunque no estaba reconocido por ellos (el EI)”, explicó Tan.

“Se describían a sí mismos como terroristas. Han estado operando durante mucho tiempo pero no fueron capaces de llamar la atención pública por sus fallos a la hora de perpetrar ataques”, añadió el portavoz filipino.

Las autoridades creen que la célula pudiera estar formada por antiguos miembros del grupo rebelde filipino Luchadores por la Libertad Islámica del Bansamoro (BIFF, siglas en inglés), por la zona en la que sucedió el enfrentamiento, cerca de donde operan estos insurgentes.

Los radicales islamistas de Abu Sayyaf o los comunistas del Nuevo Ejército del Pueblo son otras formaciones armadas que sobresalen en Mindanao, además del BIFF.

El Gobierno de Filipinas firmó en marzo de 2014 un acuerdo de paz con el principal grupo armado musulmán del país, el Frente Moro de Liberación Islámica (FMLI).

Entre 100.000 y 150.000 personas, al menos un 20 por ciento de ellas civiles, han muerto en cuatro décadas de conflicto separatista islámico en Filipinas, que además ha paralizado el desarrollo de una región rica en recursos naturales y ha empobrecido a la población.

EFE