Con un París en el que no se pueden celebrar manifestaciones para extremar las medidas de seguridad tras los atentados terroristas del día 13, la sociedad civil saldrá este fin de semana a las calles de 150 países, en 2.300 eventos, para pedir a sus líderes un esfuerzo por el planeta.


Un grupo de personas protestan contra la prohibición de manifestaciones públicas en la Plaza de la República en París / EFE

De concentraciones inspiradas en el yoga de las aceras de Nueva Delhi a conciertos de Peter Gabriel y Massive Attack en Londres, pasando por la samba que inundará Sao Paulo hasta el medio millón de personas que se espera pidan en Kampala una transición al 100 % de combustibles fósiles a energías renovables, aprovechando la visita a Uganda del papa Francisco.

“Tras los ataques en París, Beirut, Bamako y tantos otros lugares, la esperanza es que el mundo se una en las negociaciones de la Cumbre del Clima (COP21) para decir que cree en una humanidad compartida”, declaró el máximo responsable de Greenpeace, Kumi Naidoo, sobre la convocatoria internacional de esas manifestaciones.

Las marchas comenzarán hoy en Melbourne, donde se espera que 60.000 australianos participen en la mayor congregación en torno a un tema medioambiental que ha registrado nunca en ese país.

Seguirán extendiéndose por el resto del planeta hasta el domingo, víspera de la cumbre que reunirá en París a 45.000 personas de 195 países y la Unión Europea (UE) hasta el 11 de diciembre para negociar un acuerdo que limite a un máximo de dos grados centígrados el aumento global de la temperatura en el horizonte de 2100.

“El llamamiento de la gente a sus líderes será cada vez más difícil de ignorar”, señalan desde la plataforma Alianza por el Clima, que agrupa a la mayor parte de organizaciones de la sociedad civil que persiguen combatir el cambio climático.

Esa red de movimientos ecologistas, también presente en las redes sociales con la etiqueta #climatemarch, ha convocado 60 eventos en distintas ciudades de China, una marcha verde en Madrid, actuaciones en Kioto y Tokio, concentraciones artísticas en Nueva York o Los Ángeles e incluso manifestaciones en Qatar, circunstancia prácticamente inédita.

París, a pesar de las estrictas medidas de seguridad que imperan en la capital de Francia, que permanece bajo un protocolo de estado de emergencia, también se sumará a los actos para “calentar” las conciencias de los líderes que deben ponerse de acuerdo para alcanzar un acuerdo universal e histórico.

Los activistas medioambientales han decidido levantar una instalación simbólica a base de “zapatos manifestándose” en la Plaza de la República.

Los primeros pasos de esa alfombra de calzado serán los del papa Francisco, que donará dos zapatos blancos con su nombre como símbolo de la “ciudadanía ecológica” de la comunidad cristiana, a los que seguirán los de “otros miles de parisinos donados tras la anulación de la gran marcha del clima”, indicaron sus organizadores.

Quienes se hayan desplazado a París para participar en la ahora cancelada Marcha por el Clima podrán donar sus pares de zapatos en diferentes puntos de la capital hasta mañana por la noche.

Esos millares de calzados anónimos asaltarán la Plaza de la República a partir del domingo a las 10.00 hora local (9.00 GMT), 24 horas antes de que arranque la COP21, en la que se darán cita en torno a 150 jefes de Estado y de Gobierno de todo el mundo.

EFE