En el 53° Aniversario de Radio Ñanduti, Humberto habló sobre los primeros años de la emisora, las grandes coberturas, la competencia, Stroessner, la dictadura, la influencia del periodismo en la política, la pluralidad de ideas que se refleja en la programación de la radio, su relación con la tecnología y los problemas históricos y actuales del Paraguay.


 

-Humberto ¿tres cosas que hayan marcado un antes y un después en la historia de Radio Ñanduti?

Hay mucho, es difícil. Antes y después son todos los días. Salió la radio. Tenía tres socios. No veía la hora de quedarme solo para poder enfrentar una nota editorial como quería. Tenía un socio que era el coronel Pablo Rojas, nada menos que uno de los administradores de Stroessner. Muy buena persona. Y Teófilo Escobar, un amigo cantor, encantador, que también estaba a veces un poco asustado de las críticas… Pero ¿quién no se asustaba de Stroessner…? Me cuesta un poco encontrar una respuesta…Seguramente las veces que cerraban la radio, me detenían, me iba a las comisarias… Vos no sabías nunca cuando entrabas, cuando salías, pero como formó parte de una cultura dictatorial no me marcó mucho.

-¿Y cuáles fueron los sucesos que más lo impactaron como periodista en estos 53 años…Sabemos que cubrió el asesinato de Kennedy, por ejemplo, que entrevistó a Juan Domingo Perón…?

Lo que más me llamó la atención de Kennedy es que como había tanta gente, sin querer patee el ataúd y estaba vacío. Por lo visto no estaba Kennedy ahí. Intenté preguntar…el padre de (Raúl) Melamed me hizo de intérprete. -¿Cómo es posible? decía yo…Me llamó la atención. Imaginate ¡la muerte de Kennedy! El mundo en Arlington. Yo metido en la iglesia de San Francisco escuchando el réquiem para Kennedy…Fueron momentos extraordinarios… O la tumba de Olof Palme (Primer Ministro sueco asesinado en 1976) cuando estuve en Suecia de visita. Alguien me contó que un tipo lleva flores todos los días a la tumba de Olaf Palme. Nadie sabe ni porque ni quien es. Nunca quiso decir. Son cosas que uno dice ¡la pucha! ¡Hay que tener coraje! Y claro, vos me recordaste de (Juan Domingo) Perón, (José) Sarney, (Raúl) Alfonsín, han sido tres presidentes que marcaron mucho porque vinieron acá a la radio antes y después del cierre. He tenido suerte con la mayoría de ellos.

 

-¿Que personajes eran fáciles y que personajes difíciles de entrevistar?

No creo que nadie sea fácil o difícil. Es la oportunidad. Fijate que dos o tres veces hable con Strossner, un tipo huraño y acaso con jovialidad me decía que mi bigote era como un gendarme, que yo hablaba como un argentino; no sé, acordate que son ¡53 años! No digo que ya no tenga poder de asombro pero ¡pasaron tantas cosas…! El teatro que se convirtió en el teatro Jacinto Herrera, que después se convirtió en la fonoplatea de la radio. A Jacinto Herrera no lo recuerda nadie. Triunfo en Buenos Aires…Fue el actor y locutor paraguayo más importante, una voz extraordinaria. Hoy le podes preguntar a cualquiera y nadie sabe quien fue; n maestro del teatro y la radio. Hicimos el Festival Interamericano de la Canción con 30 intérpretes internacionales. El Festival del Folklore recorriendo toda la república. Contribuimos un poco con lo que pudimos en el arte, en la capacidad intelectual, inclusive con programas de preguntas y respuestas; imaginate que cien o doscientos mil guaraníes era el primer premio. Era una fortuna…Estamos hablando de cincuenta y pico de años…

-¿Que era la radio y que es hoy la radio?

Muy diferente. Nosotros teníamos tres agencias o cuatro; France Press, United Press, Asociatedd Press, Ansa, porque era más importante un micro que chocaba en Colombia que una noticia paraguaya que no podías pasar,  porque con Stroessner no podías pasar y nadie te contaba tampoco. Entonces todo en los boletines eran noticias internacionales. Imaginate que cuando cayó Stroessner nos quedamos con una sola agencia y casi ni usamos porque la cantidad de noticias nacionales que hay superan cualquier cosa. Antes decíamos cualquier cosa de cualquier lugar del mundo. Y las competencias fueron fuertes. Yo me tope con hombres multimillonarios a los que se les ocurrió abrir radios. Mientras yo compraba dos móviles en 60 cuotas hipotecando mis testículos, otros compraban 20 móviles al contado.

-Precisamente hoy hay una tendencia a la concentración de medios ¿Qué opinión tiene sobre esto?

Van a existir, pero mientras no logren, y sin ninguna humildad y con mucha pedantería, el contenido de Ñanduti…Es demasiado fuerte, tenemos un contenido demasiado fuerte. A veces me preocupa porque nos hace temblar (la competencia) en algunos horarios y digo ¡la pucha! ochenta y pico de años ¡y luchando mi mañana contra tanta gente! Pero me doy cuenta que la gente nos cree y mientras tengamos credibilidad vamos a tener audiencia.

-¿Que periodista le hubiese gustado tener en la radio y nunca pudo?

Carlos Martini, posiblemente. Le ofrecí varias veces. Primero eran sus horarios de la universidad, daba clases…Pero el que me quedo dando vueltas siempre fue él, le hice varias ofertas, además nos queremos mucho con él.

-¿Cuanto influye el periodismo o los medios en las decisiones que se toman políticamente? ¿Es tan decisivo como a veces se plantea?

Yo dudo mucho. Hay un populismo demasiado grande. Dudo Mucho. Pienso a veces que los mismos diarios, y nombro a Clarín, nombro O Globo, han tenido tanta fuerza, tanto candidato y no llegaron…Una vez le preguntaron, creo que era (Roberto) Marinho, “su potencia, su dinero, no hay nadie que sea más importante en Brasil que O Globo, con todo lo que publicó…” y Marinho le contestó: “No se equivoque, con lo que no publique”. Yo no sé lo que me hubiese pasado si alguien me hubiese dicho “esa noticia no se puede pasar”.  ¡No quiero ni imaginarme! Sin Stroessner, verdad.

-¿Que periodistas le gustan hoy?

Clari Arias y Vargas Peña. Son muy frontales, muy fuertes.

-¿Tres problemas histórico que ha tenido el Paraguay y no ha sabido superar y tres problemas actuales que debería intentar superar?

La lucha entre pobres y ricos ha sido demasiado grave en Paraguay y nunca s pudieron superar esas diferencias enormes de los grandes terratenientes que hicieron lo que quisieron siempre. Paraguay ha tenido la desgracia de traer inmigrantes que se quedaron en la Argentina o el Brasil porque no le entendieron al Paraguay en su accionar. Esa colectividad que vino de Europa y no se quedó hizo rica a la Argentina y muy importante al Brasil.

-¿Y problemas que tenga actualmente?

No hay voto pensante, hay voto emotivo. Menos mal que ahora, en las últimas elecciones, parece que hubo un voto pensante… pero nos falta mucho todavía, muchísimo. Tenemos toda la tierra del mundo, tenemos toda el agua del mundo, tenemos toda la energía del mundo ¿y no podemos ser un país rico? ¿Qué país puede tener las tres cosas que a Paraguay le sobran? Tierra, agua y energía en abundancia, casi ociosa, no sé…

-¿El stronismo tiene la culpa de todo en Paraguay?

No, no…Siempre transferimos (la culpa) a alguien. Hemos transferido a Stroessner, a la Guerra del Chaco, la Revolución del 49…Todos los compatriotas se sacaron el problema transfiriendo a otros la responsabilidad, somos muy débiles para asumir.

 

-¿El periodismo ha evolucionado o involucionado?

Evolucionó; si, si, muchísimo. Todavía está la mezcla de qué es periodista y que es cronista. En esa parte siempre me quedo porque el cronista cree que es periodista y relata también como si fuera un cronista de los hechos, pero no; evolucionó, evolucionó mucho.

-¿Y su relación con la tecnología como es?

Mala, mala,

-¿Y se puede hacer periodismo igual?

Y no sé. Yo no sé desempañar mi auto todavía, aprieto un botón y se abre la heladera. No tengo idea de un botón. Pero mis hijos están para eso y son muy capaces.

-A propósito de sus hijos; está Leo, Luis que volvió de España y se hizo cargo de la Gerencia de Marketing, Palo, ahora a la mañana…¿Que siente?

Orgullo. Y conste que piensan diferente. Fijate que Leito hace “ultra” Fidel Castro y me encanta que lo haga porque tiene la sensación de que esa es la realidad, esa es su vida y como no voy a sentirme feliz de alguien que pueda decir libremente lo que piensa y nada menos que un hijo mío, que pensamos tan distinto y nos queremos tanto.

-¿Sin qué persona esta radio no sería lo que es, además de usted?

No tengo respuesta. Varias. Estoy orgulloso que sea Radio Ñanduti y no Radio Rubin. Hace un tiempo me decían: “El día que vos te vayas de gira, tu radio se acaba” y por suerte no es así. Siempre decían “es Radio Rubin, no Radio Ñanduti”. Ahora, con mis hijos y otra gente que está en la radio, veo que la gente la acepta. Y seguimos primeros.

-Por último, más de una vez le escuche decir al aire “De acá me voy con las patas para adelante…”

Y así va a ser.

Y qué mejor que cerrar esta nota compartiendo dos de las tantas frases que cuelgan de la pared del estudio que Humberto ocupa cada mañana y que, a nuestro criterio, definen mejor el espíritu de Ñanduti.

 

 

“La palabra más soez y la carta más grosera, son mejores, son más educadas que el silencio”

Friederich Nietzche

 

“En épocas de mentiras, contar la verdad se convierte en un acto revolucionario”

George Orwell

 

Felicidades Don Humberto. Felicidades Ñanduti

 

Redacción Digital

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