El presidente de Bolivia arremetió hoy en la cumbre del clima de París (COP21) contra el capitalismo, que describió como "la fórmula más salvaje y destructiva de nuestra especie, convirtiendo todo en mercancía para beneficio de unos cuantos".


Evo Morales, junto a la ministra gala de Ecología, Ségolène Royal a su llegada a la cumbre COP21 / EFE

“La madre Tierra está acercándose al crepúsculo de su ciclo vital, cuya causa estructural corresponde al sistema capitalista”, que ha desarrollado “una fuerza arrolladora y destructiva en nombre de la libertad de mercado, de libre competencia y de los derechos humanos”, declaró Morales en su discurso en el plenario.

El presidente boliviano pidió que se escuche “a los pueblos, movimientos sociales y a nuestros científicos para salvar la vida”, y subrayó su “profunda preocupación por los dramáticos efectos que están ocurriendo hoy, en torno al cambio climático, que amenazan con acabar con la vida y con nuestra madre Tierra”.

Morales hizo un llamamiento especialmente dirigido “a las potencias capitalistas a que cese la irreversible destrucción de nuestro planeta”.

Un sistema, dijo, que se dedica a “producir a escala infinita bienes de consumo descartables que hoy están destrozando la naturaleza, degradando el trabajo, produciendo guerras de conquista y destruyendo la convivencia”.

“No podemos mantener el silencio cómplice frente a la catástrofe planetaria” que ya ha llevado a la desaparición a “cientos de pueblos y culturas” y ha impuesto la cultura de la guerra sobre la “de la paz y la vida”.

“La visión antropocéntrica y mercadocéntrica convierte a la naturaleza en un simple objeto de explotación y lucro. El individualismo, el egoísmo y el consumismo son una plaga que destruye a la comunidad. Si continuamos el camino trazado por el capitalismo, estamos condenados a desaparecer”, concluyó Morales.

EFE