El auriazul igualó de 2-2 ante el Sportivo San Lorenzo en el cierre de la fecha 21 del Torneo Clausura. Con este resultado, el equipo de Eduardo Rivera con un empate en la siguiente jornada ante General Díaz logrará su clasificación a la Sudamericana 2016.


Sportivo Luqueño igualó 2-2 con el Sportivo San Lorenzo.

Zapatazo que da vida al Chanchón. Sí, porque todos los caminos conducían a una victoria del Rayadito. San Lorenzo le ganaba 2-1 a Luqueño, le daba una mano a Capiatá en esa pelea que tienen el Escobero y el Auriazul por un lugar en la Sudamericana 2016, pero  a los 45’ del segundo tiempo apareció Esteban Ramírez, que rompió el arco santo y decretó el 2-2 que sigue manteniendo a los luqueños con la firme posibilidad de volver a jugar la copa el año que viene.

Ese gol agónico de Ramírez bien relata lo sucedido en el Erico Galeano. Porque el Chanchón le costó y mucho el partido. Por más descendido que está, San Lorenzo igual peleó por su dignidad, al igual que como contra Olimpia. El partido estaba cerrado, sin grandes emociones frente a los arcos.

El primer tiempo tenía olor a 0-0, pero apareció Guido Di Vani a los 44’ y puso el primer gol de la tarde en Capiatá a favor del equipo de Eduardo Rivera. Con ese marcador, a favor del Chanchón, se cerró el primer tiempo.

Pero el Rayadito resucitó en el partido y en el segundo tiempo fue mucho más que su rival. Antes de los 10’ ya apareció Gerardo Arevalos para, con un golazo, poner el empate y justicia en el marcador. Ese resultado no duró mucho, porque tres minutos después, a los 12’ Osvaldo Romero puso de ganador al Rayadito. Sí, el equipo de Marecos lo daba vuelta y estuvo mucho más cerca del tercero que Luqueño de la reacción, pero el final tuvo un desenlace inesperado.

Primero, a los 32’, el central argentino Cristian Trombetta ve su segunda amarilla y por ende la roja. El Rayadito quedaba con 10 y la estrategia cambiaba. Ahí salió del coma Luqueño y fue en busca del empate, que llegó en el último minuto del tiempo reglamentario. A los 45’. Tremendo derechazo de Esteban Ramírez que le rompió el arco a Quiñonez y revivió al Chanchón, que fue con todo después por el gol que lo deje como ganador, pero ya no tuvo la claridad necesaria y el 2-2 se selló, para que el equipo de Rivera siga dependiendo de sí mismo en la pelea por un lugar en la Sudamericana del año que viene, porque con un empate ante General Díaz podrá decir misión cumplida.

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