El presidente de la República rechazó hoy a quienes le achacaron que no hablara durante la cumbre del clima de París (COP21) de la intensa deforestación que sufre Paraguay, y declaró que esas organizaciones solo ven "la parte negativa".


Horacio Cartes, a su llegada tras participar de la Cumbre COP21 / @PresidenciaPy

Cartes, quien llegó hoy a Asunción tras su participación en la cumbre de la capital francesa, dijo a los periodistas que “hay gente que solo ve la parte negativa” y recordó que Paraguay cuenta con una ley de deforestación.

Añadió que Paraguay es “el país que más reserva de bosque per cápita tiene en el mundo y es el país que tiene tres represas como Acaray, Yacyretá e Itaipú”.

“Tenemos la capacidad de consumir en el presente y en el futuro energía limpia y renovable”, destacó.

Durante su participación en la cumbre de París, Cartes expuso que Paraguay es el mayor productor per cápita y exportador de energía renovable en el mundo y “uno de los pocos” que consume “casi el 100 %” de electricidad de fuentes limpias.

Cartes apuntó ante los líderes mundiales que Paraguay posee 18,5 millones hectáreas de bosques, el equivalente a 2,9 hectáreas de bosque per cápita, o que el 15 % de su territorio corresponde a áreas silvestres protegidas.

Paraguay conserva 18 millones de hectáreas de superficie boscosa, de las cuales unos 6 millones son áreas naturales protegidas, mientras que los 12 millones restantes pertenecen a propietarios privados, en su gran mayoría productores agrícolas y ganaderos, según datos oficiales.

Organizaciones ecologistas como el Fondo Mundial de la Naturaleza (WWF) criticaron que Cartes omitiera en París que la tasa de deforestación sitúa a Paraguay como el sexto país del mundo con mayor reducción de bosques, con la pérdida de unas 325.000 hectáreas anuales, según la Agencia de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

Desdel el 2004 rige una ley de Deforestación Cero para la región oriental del país hasta 2018, pero que no afecta a la región del Chaco, declarada reserva de la biosfera por Naciones Unidas y que registra una de las tasas de deforestación más altas del mundo.

Las denuncias por tráfico de maderas preciosas como el palo santo o el lapacho son habituales en la prensa local, que ha destapado varias redes de “rollotráfico”, con policías y agentes judiciales implicados.

La organización WWF considera que tanto la región chaqueña como el ecosistema del Bosque Atlántico del Alto Paraná, en la región oriental, deben ser conservados a toda costa debido a su “importancia mundial” para contrarrestar el cambio climático.

EFE