Para la chef Teresita Benegas O’hara el ingrediente para que una empresa perdure en el tiempo es ponerle mucho corazón a todo. “Siempre una mente y corazón. No busquen solamente un beneficio económico en lo que hacen, porque se van a desalentar muy rápido. Pongan mucho corazón y les aseguro que van a lograrlo, yo soy un ejemplo de ello”, subrayó.


La chef Teresita Benegas O’hara

Emotiva y espontánea, así fue la exposición de O’hara, durante el Primer Foro de Mujeres Emprendedoras del Sector Turístico. “Estoy muy contenta de estar acá, gracias señora ministra por la convocatoria, gracias por creer en mí. Eso de creer en la gente es algo que tengo muy presente”, dijo al iniciar el recorrido por su vida personal y laboral.

Una mujer exigente, emprendedora y decidida, estas son algunas de las cualidades de Teresita, quien está casada hace 27 años, tiene cuatro hijos de sangre y 13 hijos del corazón. Sí. Hace una década que ha decidido, junto a los suyos, ser una familia acogedora.

“Recibimos en nuestra casa a chicos que son abandonados, esos que ustedes suelen ver en la televisión que fueron dejados en veredas, basureros… Es este momento tenemos al bebé número 13. Es realmente una bendición. El señor nos presta por un tiempo unos ángeles que transformaron nuestra vida, nuestra familia y muchas de nuestras prioridades”, afirmó.

O’hara explicó que para ella es muy importante que todos la conozcan aunque sea un poquito personalmente, porque está convencida de que su vida privada no puede ser diferente a su vida empresarial. “Tiene que estar unida mi filosofía de vida con la de mi trabajo”, insistió.

Y su filosofía de vida le indica que todos las personas tenemos una misión y que nosotros los paraguayos podemos hacer algo por el país, desde donde nos toca estar.

Cree y sucede

Doña Rosa O’hara, la mamá de Teresita, tenía ese pohë que solo los paraguayos sabemos exactamente lo que significa esta palabra del idioma guaraní. Podemos ensayar una traducción diciendo que todo lo que cocinaba era una delicia.

Es por ello que hace 45 años atrás un grupo de seis mujeres le piden a doña Rosa que les enseñe lo que ella sabía hacer. “La filosofía de mi madre siempre fue dar todo lo que tiene y enseñar todo lo que sabe. Es así como nace la escuela, en la cocina de nuestra casa”, recordó Teresita.

“Desde que me siento estoy entre harinas y levaduras. Mi madre dice que mi primera palabra no fue ni papá, ni mamá, fue pan. Yo creo que habrá sido así” confesó, agregándole una pizca de humor a su discurso. Ya pasaron 15 años que la chef O’hara tomó la posta del emprendimiento familiar.

Desde ese momento Teresita decidió que debían llegar hasta la gente del interior del país. “Por mucho tiempo en Paraguay parecía que solo se vivía en la capital. Había mucha gente con ganas de capacitarse pero que no podía llegar” opinó. Fue por ello que se propuso tener un espacio en la televisión nacional.

Cuando conversó con su familia sobre este proyecto ellos dudaron, lo tomaron como una de esas ocurrencias de mamá. Sin embargo, al poco tiempo, salió su programa de TV y estuvo un buen tiempo en diferentes canales enseñando a la gente a cocinar.

“El programa tuvo una repercusión que a mí me llegó a hacer llorar en un montón de veces. Viene alguien, me abraza y me dice gracias a lo que vos me enseñaste estoy saliendo adelante” apuntó.

Pero no se quedó allí, su siguiente meta fue Utilísima. Nuevamente las dudas de si lo lograría inundaron su entorno familiar, sin embargo ella lo creyó posible y trabajó en su red de contactos, a quienes les envió copias de su programa local.

Pasaron 4 años de conversar cada tanto con la gente de Utilísima. Entre planes y proyectos llaman a la escuela O’hara desde Buenos Aires. Le ofrecen grabar durante una semana para el canal argentino.

Es así como, con su ejemplo, Teresita trasmite a sus hijos y a todos quienes la rodean que cuando uno cree en algo, tarde o temprano sucede.

Nuestra cocina, la cocina paraguaya

“Soy cocinera y con orgullo, me encanta decirlo. El tiempo me hizo chef, porque chef no es otra cosa que ser jefe. Luego de estar al frente de una y otra cocina, hoy soy la chef Teresita Benegas O’hara”, expresó valorando la labor de todos los trabajadores del sector gastronómico.

La chef Teresita Benegas O’hara
La chef Teresita Benegas O’hara

Actualmente se encuentra concentrada en trabajar en pos de la cocina latinoamericana y especialmente la paraguaya. “Muchas veces creemos que lo que viene de afuera es mejor que lo que tenemos acá. Todo el mundo estaba más concentrado en enseñar la cocina francesa, italiana, española y nuestra cocina se quedaba afuera”, señaló.

Su amor por lo auténtico se refuerza luego de conocer la cocina mexicana, peruana y boliviana, principalmente. Según su parecer, estos tienen la cocina igual a la nuestra, platos que vienen de sus poblaciones indígenas.

“Paraguay es uno de los pocos países que tiene ese tipo de comida. Somos pocos los países de Latinoamérica que tenemos una cocina que podemos decir que es nuestra, el sabor de mi tierra”, añadió.

En ese afán de fortalecer la cocina latinoamericana se crea la Organización de Escuelas de Gastronomía de Latinoamérica, de la cual O’hara es la vicepresidenta. Se reúnen dos veces al año en diferentes sedes con el principal objetivo de desarrollar programas de movilidad estudiantil.

De esta manera estudiantes de Paraguay tienen la oportunidad de ir a México, Perú, Colombia, Guatemala, Brasil, Argentina, sin que le cueste nada para poder crecer. Por su parte, O’hara recibe cada año a tres chicos de diferentes países, durante tres meses y la escuela se hace responsable de todos sus gastos.

Teresita preside también la novel y tan ansiada Asociación de Chef de Paraguay, desde donde se enfoca en convocar a los mejores profesionales de distintos países en congresos, para que más alumnos puedan nutrirse de la experiencia de los mismos. El desafío para el 2016 es salir de la capital con una de estas actividades.

Fundamos hace dos años nuestro restaurante escuela abierto al público y somos la primera en tenerlo, para mejorar la capacitación de nuestros alumnos. Pasan por todas las áreas que tiene un restaurante haciendo pasantía para fortalecer su formación.

Sin exigencia no se llega a la excelencia

Inmersa en un montón de proyectos, los cuales se van concretando uno tras u otro, Teresita cuenta que hace dos años habilitaron el restaurante escuela, siendo los pioneros en el país.

“Queremos sacar a los mejores profesionales de la cocina al mercado laboral. Tenemos un eslogan que siempre está presente en nuestra escuela, ‘sin exigencia no se llega a la excelencia buscamos excelencia, somos muy exigentes”, aseveró. Con esto pretenden transmitir el mensajes que para llegar a ser realmente buenos hay que escoger el camino más largo, no ponerse límites y hacer las cosas bien.