El Gobierno saliente, encabezado por Cristina Fernández, y el equipo del presidente electo, Mauricio Macri, cruzaron hoy acusaciones sobre la responsabilidad por la escalada en los precios experimentada en el país desde las elecciones, que agrava la ya elevada inflación.


Ofertas en calzado, en el centro de Buenos Aires / Archivo. EFE

El actual ministro de Economía, Axel Kicillof, achacó hoy las subidas -que han llegado hasta el 20 % en las dos últimas semanas, según reconoció la Secretaría de Comercio argentina- a las expectativas económicas “tan desfavorables” que está creando el próximo Ejecutivo.

“Si alguien estima que en un par de días el dólar va a estar en 15 pesos (la cotización actual es de 9,71 pesos), los empresarios comienzan a cubrirse”, añadió Kicillof, en declaraciones a radio del Plata, recogidas en un comunicado de la Presidencia argentina.

Para el ministro kirchnerista, los empresarios “están tratando de acomodar sus precios a lo que estiman que será la realidad económica en pocos días”, en vista de los anuncios de “shock, devaluación y caída de retenciones” que suponen los planes de Macri, según Kicillof.

Ademas, aseguró que desde su cartera “no se ha relajado el control de los precios”.

El funcionario se colocó así en línea con la postura avanzada por el secretario de Comercio argentino, Augusto Costa, quien este martes aseguró que las empresas y cámaras sectoriales culpan de las subidas a las medidas anunciadas por el presidente electo, Mauricio Macri.

Por su parte, Macri salió hoy al paso de las críticas al afirmar que los incrementos en la cesta de la compra son un efecto de la “incapacidad de gestión” del Gobierno actual, que termina la legislatura “aumentado gasto y emitiendo billetes”.

En una comparecencia para presentar a los miembros de su gabinete, que empezará a trabajar el próximo 10 de diciembre, Macri hizo hincapié en que en los últimos días del mandato de Cristina Fernández están apareciendo “deudas por todos los lados, gastos nuevos todos los días y nuevos nombramientos”.

Frente a ello, el presidente electo se comprometió a reducir la inflación a un dígito en un plazo de dos años.

Según las últimas cifras oficiales, fuertemente cuestionadas, Argentina registró una inflación interanual del 14,3 % hasta octubre, mientras que para las consultoras privadas esa cifra fue del 25,02 %.

EFE