Paraguay importó 24 millones de kilos de herbicidas entre enero y noviembre pasados para su empleo en cultivos de soja, algunos de ellos prohibidos en la Unión Europea (UE) y otros declarados como "probablemente cancerígenos" por la OMS, según datos divulgados hoy con motivo del Día Internacional del No Uso de Plaguicidas.


Entre esos herbicidas destaca el paraquat, con un volumen de importación un 62 % superior al de 2014, y que está prohibido en al menos 36 países, entre ellos todos los de la UE por su “alta toxicidad” y sus efectos nocivos sobre la salud humana, la fauna y la vegetación, según la organización paraguaya Base Is.

Sin embargo, Base Is señaló que Paraguay importó este año un 8 % menos del herbicida glifosato, declarado en marzo como “probablemente cancerígeno” por la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (de la Organización Mundial de la Salud, OMS).

Entre 2009 y 2013, el país quintuplicó la cantidad de agroquímicos y herbicidas importados para su uso en los cultivos extensivos de soja y maíz, de los 8,8 millones de kilos de 2009, a los 43,8 millones adquiridos en 2013, de acuerdo con la fuente.

La preferencia por herbicidas como el paraquat frente al glifosato implicaría que Paraguay está optando por agroquímicos más potentes para uso en los cultivos de soja, debido a las resistencias que han desarrollado algunas malezas frente a ciertos compuestos, según la investigadora Inés Franceschelli, de Base Is.

La organización lamentó además que la liberación de 19 variedades de cultivos transgénicos en Paraguay en los últimos cuatro años haya incrementado el uso de agroquímicos, que tienen como resultado “el envenenamiento de comunidades enteras”.

Citó como ejemplo la muerte en 2014 de dos niñas en el asentamiento Huber Duré, a unos 300 kilómetros de Asunción, que supuestamente perecieron a causa de la fumigación de su comunidad con pesticidas.

La plataforma Ñamoseke Monsanto (“Echemos a Monsanto”, la multinacional de productos agrícolas) propondrá la próxima semana en el Congreso paraguayo una ley para obligar a las industrias alimentarias a especificar en sus etiquetas la presencia de ingredientes transgénicos.

Paraguay destinó en 2015 al cultivo de soja un total de 3,5 millones de hectáreas, mientras que una superficie de 352.000 hectáreas se dedicó al cultivo de alimentos, según datos del Ministerio de Agricultura y Ganadería citados por Base Is.

El país suramericano es actualmente el cuarto exportador mundial de soja, sector que junto a la ganadería es el principal aportador al Producto Interior Bruto (PIB) del país.

La Unión Europea recibió en 2013 el 39 % de la producción de ese grano, según la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco). EFE