El ministro griego de Migración, Yanis Muzalas, afirmó hoy que el Gobierno no quiere un "derramamiento de sangre" debido a una intervención policial en la frontera norte de Grecia, donde miles de personas continúan bloqueadas por la negativa de Macedonia a permitirles el paso.


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“No queremos un derramamiento de sangre, no queremos una Hungría en Idomeni”, dijo Muzalas en declaraciones a la cadena privada Skai.

Idomeni es una pequeña localidad griega cercana al principal paso fronterizo, donde desde hace más de dos semanas esperan miles de ciudadanos que no proceden de Siria, Afganistán e Irak, porque la Antigua República Yugoslava de Macedonia no les permite cruzar la frontera.

El ministro señaló que hay entre 1.000 y 1.200 personas ahora en el paso fronterizo.

Muzalas recalcó que el Gobierno quiere evitar el uso de la violencia, pero aseguró que la situación de estas personas y el bloqueo de las vías de ferrocarril se solucionará.

“El problema terminará en los próximos días, no puedo decir en uno o en dos, pero será entre diez y quince”, señaló el ministro.

Tras la decisión de Macedonia de cerrar parcialmente la frontera, miles de personas acamparon alrededor de las vías del tren que unen ambos países, lo que ha interrumpido la circulación de mercancías.

Según el diario Kathimerini, hay multinacionales que ya han sustituido sus envíos al centro de Europa a través del puerto de El Pireo, en Atenas, para evitar el paso por Macedonia y han acudido directamente al puerto de Koper, en Eslovenia, con las consecuentes pérdidas que eso genera en la economía helena.

El pago a la entidad monetaria coincide con el primer desembolso del tercer rescate / Archivo
El pago a la entidad monetaria coincide con el primer desembolso del tercer rescate / Archivo

Muzalas sostuvo que el Gobierno ha aumentado las medidas de seguridad en Idomeni, cuyos vecinos -unos 100 habitantes en su mayoría personas mayores- se han quejado de la gran afluencia de migrantes.

El responsable de Migración explicó que los que retornen a los centros de acogida de Atenas mediante los autobuses que pone a su disposición el Ejecutivo pueden solicitar asilo en Grecia o regresar a sus países acogiéndose al programa de retorno voluntario.

Hay unas 300 personas que así lo han pedido, según dijo.

En cambio, los que sean calificados como migrantes económicos serán retornados a sus países, indicó Muzalas.

La Comisión Europea anunció ayer que la semana que viene se desplegará una misión especial de la agencia de protección de fronteras Frontex en la frontera para ayudar en las tareas de registro de los llegados.

Hoy desembarcaron de nuevo otros 2.276 refugiados y migrantes en el puerto de la capital procedentes de las islas del mar Egeo.

EFE