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Durante la homilía de la misa central de Caacupé, el sacerdote instó a los políticos a trabajar entre todos por el bien común y terminar con la corrupción. Repudió la violencia armada, la violencia contra la mujer y los abortos. Dijo que la soberbia "desagrada a Dios". El presidente de la República, Horacio Cartes participó de la ceremonia acompañado de su hija Sofía.


“Siempre buscamos culpar a otras personas de nuestros actos. Debemos mirarnos interiormente y hacernos cargos”, empezó diciendo el Monseñor Giménez.

“El primer libro de la biblia interpreta los pecados de desobediencias. Y a consecuencia de esto viene todo lo que sucede de negativo en la vida natural como: ganar el pan con el sudor de la frente, el dolor de una madre en el parto, los abortos, enfermedades, robos, la corrupción”, manifestó.

En un momento de la ceremonia, el Monseñor tocó este último tema. “Debemos ser incorruptibles, Dios nos dio la capacidad de no corrompernos. Si pasa esto, es por falta de formación. Capaz nuestros padres no nos enseñaron a ser honestos”, expresó.

“Repudiamos la violencia en la casa, realmente nos duele la violencia contra la mujer”

-Monseñor Claudio Giménez-

“La soberbia le desagrada a Dios, pero le gusta la humildad en el corazón. Debemos buscar la reconciliación que nos produce mucha alegría y paz”, subrayó.

Instó a que se coopere entre todos, no solamente para el bienestar de unos pocos. “Debemos trabajar en equipo con Dios y con los que mejor nos llevemos. No solamente con algunos parientes, secretarias o correligionarios. Tenemos que buscar el bien común para todos”, extendió.

“La mayoría repudiamos la violencia armada, la muerte de inocente por nacer queriendo justificar con leyes, lo que no se puede justificar. Repudiamos la violencia en la casa, realmente nos duele la violencia contra la mujer”, prosiguió.

“Quiero saber por qué se dejó sin presupuesto a los casi 32.000 ciegos del país. Y si se aseguró un presupuesto millonario a los políticos, a lo mejor hay razones suficientes. Pero, tratemos de corregir esos errores”, expresó. Recordando que la Bicameral otorgó presupuesto cero a los no videntes para acceder a la educación, mediante La Asociación de Ciegos del Paraguay (ACIP).

Por último agradeció a todos por la donación para cubrir la visita papal. Comentó que sobró dinero y lo enviaron al Vaticano, para que puedan ayudar a niños del Medio Oriente. Cerró deseando un feliz año de la misericordia.