Según la información publicada por el CNE en su página de internet, la opositora Mesa de Unidad Democrática obtuvo 109 curules en el voto lista y nominal, a los que hay que sumar tres diputaciones por las circunscripciones indígenas.


El oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela se quedó en 55 de los 167 curules de la Asamblea Nacional.

Con la mayoría de dos tercios, la oposición tiene la posibilidad de aprobar un proyecto de reforma constitucional que luego debe ser sometido a referéndum o convocar una Asamblea Constituyente.

La nueva Asamblea quedará instaurada el próximo 5 de enero.

También, los 112 diputados pueden emitir votos de censura contra el vicepresidente o los ministros que podrían llegar a suponer su destitución.

Además, a través de un complejo procedimiento, puede designar a los poderes Judicial y Electoral.

Otras potestades de una supermayoría en la Asamblea Nacional son aprobar leyes orgánicas, iniciar investigaciones a funcionaros públicos o autorizar viajes del presidente por más de 5 días.

El líder de la MUD, Jesús Torrealba,  dijo a los periodistas que no es la prioridad de su formación buscar la deposición del presidente Nicolás Maduro.

“Nuestra prioridad nacional es la reconciliación y segundo lidiar con la situación económica y emergencia social que vive el país”, dijo Torreabla.

 

Lorenzo Mendoza ¿El motivo de la derrota?

A dos días de la derrota y mientras evalúan los errores, el chavismo reconoce que la oposición ganó con el voto de sus propios seguidores.

La falta de respuestas a la crisis económica “empujo” a los venezolanos a ejercer el “voto castigo”.

“No logramos desmontar el aparato capitalista de producción de alimentos” afirman desde el chavismo. Y le apuntan directamente al gigante de los alimentos, Polar.

 

Lorenzo Mendoza, propietario de Polar.
Lorenzo Mendoza, propietario de Polar.

No hay despensa en Venezuela en la que no haya un producto que diga Empresas Polar en la etiqueta: arroz, avena, margarina, té, gaseosa, golosinas, pasta, queso, vinagre, aceite, salsa de tomate, detergente, jabón, helado y sangría son algunos.

Los dos productos insignes de la empresa de Lorenzo Mendoza son un símbolo en la cultura popular venezolana: la cerveza (de la que Venezuela es el octavo mayor consumidor del mundo) y la harina de maíz precocida o harina P.A.N (con la que se hace el desayuno de todos los venezolanos, la arepa).

No son pocos los chavistas que creen que permitirle a Mendoza tener el control de la producción de los alimentos que consumen las clases populares fue un error.

¿Qué hacer? Todavía no está claro. Aunque muchos en el “off the record” admiten que es muy probable que un símbolo del chavismo como Diosdado Cabello asuma un protagonismo aún mayor del que ya tiene. /BBC Mundo y Redacción Digital