El primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, acusó a Moscú de asesinar a las poblaciones árabes sunitas y turcomanas contrarias al dictador Bashar al Assad y de reforzar a los yihadistas del Estado Islámico.


Créditos: Infobae

“Rusia está intentando llevar a cabo una limpieza étnica en [la región norteña de] Latakia para expulsar a todas las poblaciones árabes sunitas y turcomanas que no tienen buenas relaciones con el régimen” sirio, dijo Davutoglu a un grupo de periodistas extranjeros en Estambul.

El dirigente aseguró, además, que los bombardeos rusos contra opositores moderados están “reforzando” al grupo ISIS.

Ankara ha acusado varias veces a los rusos, que desde fines de septiembre intervienen militarmente en Siria, de atacar sobre todo a grupos opositores moderados para mantener con vida el régimen de Bashar al Asaad.

Los rusos, según Davutoglu, “quieren limpiar étnicamente esa zona para garantizar la protección de las bases del régimen (sirio) y rusas en Latakia y Tartús”, en la costa mediterránea.

En esa parte de Siria, bastión de los alawitas, una rama del islam chiita a la que pertenecen el presidente Assad y su clan, “no quieren ver ningún árabe sunita o turcomano”, dijo el jefe de gobierno turco. “Ése es su objetivo”, apostilló.