El Levante, un grupo de rebeldes sirios, emuló a través de un video la producción del Estado Islámico de la ejecución de sus prisioneros con el objetivo de dar una lección sobre los musulmanes.


Al-Jabhat al-Shamiya que tiene su base en Alepo, presuntamente toma prisioneros a un grupo de militantes yihadistas que van a ser ejecutados tras ser entrevistados, sin embargo, la escena termina abruptamente con el mensaje: “Los musulmanes no son criminales”, sin que los aprehendidos sean asesinados.

 

Al final, los rebeldes imparten lecciones de justicia a los yihadistas, quienes amparándose en la ley islámica, llevan al extremo la práctica de los castigos como la flagelación, la amputación, el exilio o ejecución.

 

El predicador musulmán que sale al final del video asegura: “no somos simpatizantes del asesinato, la masacre o el terror (…) nuestra religión es de misericordia, nuestra religión es justicia y el Islam es la corona sobre nuestra cabezas, las sagradas escrituras son nuestro principio”.