El diputado Christian Paul, que encabeza al grupo de disidentes del Partido Socialista (PS), acusó hoy al Ejecutivo de querer dividir a la población con su propuesta de retirar la nacionalidad francesa a los binacionales condenados por terrorismo.


El diputado Christian Paul, que encabeza al grupo de disidentes del Partido Socialista (PS)

“Es urgente abandonar esa proposición, que crea en nuestro país una grieta peligrosa y totalmente inútil”, destacó en la emisora “France Info”.

Tal y como lo anunció el presidente, François Hollande, tres días después de los atentados yihadistas del 13 de noviembre en París, el consejo de ministros presentó el pasado miércoles un proyecto de reforma constitucional que prevé incluir en la Carta Magna esa medida y el estado de emergencia.

La legislación actual contempla esa posibilidad solo para los extranjeros nacionalizados, pero el plan gubernamental, que debe ser validado por la Asamblea Nacional y el Senado y comenzará a debatirse el 3 de febrero, busca ampliarla a todos los franceses, cuando la pena recibida sea definitiva.

“Sería irresponsable seguir defendiendo esta propuesta, porque divide a los franceses”, señaló Paul, para quien su simbolismo no se dirige a los terroristas, sino a los dos millones de franceses binacionales “que viven como una humillación esa idea”.

Su aprobación, añadió, no tendrá “ninguna eficacia” en la lucha contra el terrorismo, pero sí “cuestiona el pacto republicano”, al instaurar la idea de que hay dos categorías de franceses “y de que unos lo son menos que los otros”.

Frente a la oposición en sus propias filas, el Ejecutivo se ve respaldado por el ultraderechista Frente Nacional (FN), cuyo número dos, Florian Philippot, pidió hoy incluso que su aplicación vaya “mucho más lejos” e incluya a los condenados por crímenes graves.

El mismo día de su presentación, el conservador Los Republicanos recordó que ese partido defendía ya en el pasado esa medida, y criticó que Hollande mantuviera la incógnita “hasta el último minuto”, “lo que demuestra la poca solidez de sus convicciones” en la materia.

EFE