Tras anunciarse la marcha de Pep Guardiola como entrenador del Bayern el semanario 'Sport Bild' recuerda algunos puntos de fricción entre el entrenador catalán y los dirigentes del club bávaro a lo largo de sus dos años y medio de gestión. 


Guardiola da órdenes a Vidal.

Ottmar Hitzfeld, el entrenador más laureado de la historia del Bayern, al que llevó a lo más alto del fútbol europeo y mundial con la consecución de 14 títulos en sus dos etapas como entrenador del club bávaro, puso el dedo en la llaga. “Guardiola se centra solo en las tácticas, pero en las relaciones personales con el equipo no ha estado centrado y no lo ha cuidado”. Por esoArturo Vidal se sorprendió que el técnico le tendiera la mano al ser sustituido en el partido contra el Hannover porque este gesto no lo había hecho en las tres ocasiones en las que el chileno se fue al banquillo.

Según Christian Falk y Tobias Altschäffl, los autores de la información publicada por el semanario ‘Sport Bild’, a Guardiola le ha faltado mano izquierda para manejar la presión que representa entrenar a un equipo con el Bayern, obligado a ganar todas las competiciones en las que toma parte, y que tiene una cúpula directiva muy influyente en el día a día del equipo. Por eso Vidal se ha sentido víctima a menudo de los desencuentros entre Guardiola y la cúpula dirigente del club.

Vidal llegó este verano a Múnich procedente de la Juventus, pero el suyo no fue un fichaje de Guardiola sino del club. ‘Sport Bild’ recuerda que el técnico pretendía a toda costa el fichaje de un lateral derecho para devolver al capitán Philipp Lahm a la posición de centrocampista, como había hecho en la anterior temporada, y seguir con la defensa de tres. Al no acceder a sus deseos, Pep ha jugado desde principio de curso con una defensa de cuatro, con Lahm, al que considera “el jugador más inteligente” con que ha trabajado.”Lahm era el único jugador que me conocía desde el principio”, le dijo Guardiola al presidente Karl Heinz Rummenigge en octubre pasado, en una de sus reuniones de trabajo.”Un puñetazo en toda regla a sus superiores”, según ‘Sport Bild’.

Solo las contrataciones de Douglas Costa y de Kingsley Coman, casi al límite del cierre de fichajes, fueron del agrado del entrenador, “pero llegaron demasiado tarde” para persuadir a Guardiola a renovar su contrato. “Aquí trabajo con lo que tengo”, dijo en verano el técnico catalán dando a entender que Rummenigge y el director deportivo Mathias Sammer son quienes llevan el peso en la gestión de las altas y bajas de la plantilla, no como en el FC Barcelona donde Guardiola tenía el control total.

Por eso, los autores de la información recuerdan que a lo largo de esos dos años y medio que Guardiola lleva al frente del Bayern han existido muchas divergencias sobre la confección de la plantilla. Luis Suárez y Neymar, antes de fichar por el FC Barcelona, estuvieron bajo el foco del entrenador del campeón germano. “Guardiola aceptó que el Bayern no quisiera competir económicamente con los otros grandes clubs de Europa pero nunca lo ha llegado a entender por completo”, sostiene ‘Sport Bild’.

En enero de 2014 Guardiola tenía atado a Xabi Alonso, que acababa contrato con el Madrid a final de temporada, pero los dirigentes del Bayern no se definieron con el futuro de Bastian Schweinsteiger y Toni Kroos, y el internacional español acabó renovando por una temporada más. Cuando Kroos se fue al conjunto blanco en verano de 2014, Alonso hizo las maletas en dirección a Múnich, pero el viaje no le salió de balde a Rummenigge, quien tuvo que abonar 10 millones de euros por su fichaje.

El semanario deportivo alemán recuerda que Guardiola no quería que Kroos abandonara la plantilla bávara. Le consideraba un jugador clave para su forma de entender el fútbol, como había visto en la temporada 2013-14, la única que lo tuvo bajo sus órdenes, y por eso le pidió “hasta tres veces” a Rummenigge que no lo traspasara. No tuvo éxito. Como tampoco en conseguir los fichajes de algunos jugadores que pidió a sus superiores. Paul Pogba, Marco Verratti, Eden Hazard, Kevin de Bruyne o Raheem Sterling estuvieron bajo su radar, pero el club le ofreció ir a por Gonzalo Castro, Theo Walcott o Hakan Calhanoglu.Guardiola no aceptó. Y en esas divergencias se esconden gran parte de las razones por las cuales el exentrenador del FC Barcelona ha rechazado estampar su firma en un nuevo contrato con el Bayern.