"Todos tenemos la obligación, al comenzar el año, y cada día, de estar juntos, y mostrar al mundo que el conflicto en esta región no es una guerra religiosa, sino una guerra contra el odio", dijo Reuvén Rivlin, que se ha convertido en uno de los paladines del diálogo interreligioso e intercultural desde que llegó a la presidencia en 2014.


El presidente israelí, Reuvén Rivlin

El presidente israelí, Reuvén Rivlin, dijo hoy que un verdadero creyente judío no puede ser ni anticristiano ni antimusulmán, en una recepción oficial con líderes cristianos con motivo de la Navidad.

A la ceremonia asistieron los principales guías espirituales cristianos en Tierra Santa, entre ellos el patriarca greco-ortodoxo Teófilo III.

Según un comunicado oficial, Rivlin recordó el reciente cincuentenario de la encíclica Nosta Aetate, que sentó las bases para el diálogo judeocristiano al anular la responsabilidad de los judíos por el deicidio.

“Su mensaje de entendimiento y aceptación refleja los ideales cristianos y judíos -“Ama a tu prójimo como a ti mismo”-, dijo el Papa Francisco y por ello un verdadero cristiano no puede ser antisemita. Dejadme agregar: un verdadero judío no puede ser ni anticristiano ni antimusulmán”, declaró.

En los últimos años, grupos ultranacionalistas judíos han elevado su tono, e incluso atacado físicamente, centros de culto cristianos en Israel en señal de rechazo, ataques que Rivlin no ha dudado en condenar.

“Estoy orgulloso de que Israel respete la libertad de culto y expresión de cada uno. Pero no es suficiente para nosotros con ser un lugar seguro. Queremos que la comunidad cristiana prospere y juegue un papel central en la sociedad israelí”, insistió.

Los cristianos apenas representan un 1,7% de la población de Israel y su porcentaje desciende progresivamente por el crecimiento de las otros dos comunidades mayoritarias, la judía y la musulmana.

En nombre de las iglesias cristianas, Teófilo III agradeció la postura del jefe del Estado israelí y su “respeto por todas las religiones”, así como su “condena de la violencia independientemente de donde provenga”.

“Entendemos la importancia en la región de una sana diversidad étnica y religiosa, en verdadera coexistencia, respeto mutuo y seguridad para todos”, concluyó el líder grecoortodoxo.

EFE