La ministra de Educación, Marta Lafuente explicó que cuentan con un equipo que monitorea permanentemente a nivel país la afectación de los centros educativos, debido a las inundaciones. En ese sentido precisó que hasta la tarde de este lunes sumaban 103 las escuelas afectadas.


El Ministerio de Educación trabajando en un plan de contingencia ante la declaración de alerta naranja y roja, en varias instituciones educativas, a raíz a las crecidas. Actualmente son 103 los establecimientos educativos afectados por las inundaciones.

Lafuente puntualizó que las instituciones educativas más afectadas son las de Capital, Ñeembucú, Alberdi y Nanawa, donde actualmente se tiene el mayor grado de afectación de inundaciones. Comentó que en la ciudad de Alberdi fueron habilitadas como albergues las aulas que se encuentran en el segundo piso de los establecimientos educativos.

“Hoy tenemos que volver a observar la afectación, con la cota de 8 metros significa que vamos a tener que desplegar aulas portátiles, móviles, es decir soluciones donde estén habitando los niños y jóvenes  y ver también la situación de los docentes para ver donde se desplazaron”, indicó Lafuente tras el recorrido que realizó este martes en aulas hospitalarias del Centro de Emergencias Médicas.

Acerca de la distribución de los kits escolares en los lugares anegados por las aguas señaló que se previó con la empresa distribuidora que el traslado en las zonas del Chaco, Concepción y San Pedro se realice vía fluvial.

“Haremos uso de todo los recursos que tenemos previsto con las empresas, pero también otro apoyo por aire si fuese necesario para llegar a las zonas donde estén los niños, porque donde estén los niños debe estar el sistema educativo”, añadió.

Al ser consultada acerca de la cantidad de niños afectados sostuvo que es prematuro hablar de ello, sin embargo mencionó que hoy día suman más de 17.000, “que es la alerta naranja, que es proximidad del agua a sus escuelas, estos números van a cambiar mucho”, añadió.

En cuanto a las escuelas inundadas dijo que una vez que baje el río las mismas deberán ser reparadas, acondicionadas y ponerlas en condiciones. “Lo primero es atender la situación humanitaria, que la gente pueda tener un lugar donde residir, pueda alimentarse, que los niños puedan seguir jugando, por lo que estamos apoyando las colonias de vacaciones que están siendo desarrolladas por las organizaciones no gubernamentales”, refirió finalmente.