El Servicio Meteorológico británico informó hoy de que la llegada esta noche de la tormenta "Frank" amenazará las zonas castigadas por las inundaciones en Inglaterra, donde los daños materiales ascienden a millones de libras.


La tormenta "Frank" amenaza las zonas inundadas en Inglaterra.

“Frank”, procedente del Atlántico, provocará intensas lluvias en el área de Cumbria, noroeste de Inglaterra, donde las autoridades mantienen ya varias alertas “graves” de inundaciones, lo que supone que hay peligro de vida para sus habitantes.

Las áreas más castigadas por la tormenta “Eva”, que provocó el pasado fin de semana intensas precipitaciones, son Cumbria, Lancashire, el Gran Manchester y Yorkshire (norte de Inglaterra), mientras que también se vieron afectadas zonas del sur de Escocia.

Las inundaciones, que dejaron bajo el agua viviendas y comercios, especialmente en la ciudad de York, obligaron al Gobierno a desplegar soldados para ayudar a evacuar a los residentes.

Se estima que los costes materiales por esta catástrofe ascienden a 5.800 millones de libras (7.830 millones de euros).

El primer ministro, David Cameron, defendió ayer los fondos destinados a proteger las zonas del norte de Inglaterra en caso de inundaciones, pero el Gobierno informó hoy de que habrá una revisión de la actual estrategia de protección.

El subdirector de la Agencia de Medio Ambiente (EA), David Rooke, dijo hoy que el Gobierno tendrá que revisar las defensas del Reino Unido pues consideró que el país va camino “a un periodo de extremos desconocidos”, al referirse al cambio climático.

“Necesitaremos un replanteamiento completo”, dijo Rooke, que consideró será necesario evaluar si será necesario cambiar los suelos, modificar los enchufes de electricidad en las paredes y aplicar otros sistema de alerta de inundaciones.

El portavoz de Economía laborista, John McDonnell, pidió una evaluación independiente de las defensas del Reino Unido.

Numerosas carreteras permanecen hoy cerradas en las áreas inundadas mientras que puentes que comunican algunos pueblos han quedado cerrados por la subida de las aguas de ríos como el Wharfe (norte inglés). EFE