Panamá tendrá en mayo de 2018 la primera planta de generación de energía a base de gas natural licuado (GNL) de Centroamérica, con una producción de 350 megavatios, como parte de los planes del país para atender el alto crecimiento de la demanda energética, proyectada entre 6 % y un 7 % anual hasta 2020.


Panamá tendrá en mayo de 2018 la primera planta de generación de energía a base de gas natural licuado (GNL) de Centroamérica

Con una inversión de al menos 800 millones de dólares, la planta será construida por AES Panamá y estará ubicada en Isla Telfers, en la provincia caribeña de Colón, en áreas dadas en concesión a la empresa Panama Ports, explicó hoy en una entrevista con Efe el gerente general de AES en Panamá, Miguel Bolinaga.

“Es una planta de muy alta tecnología que va a suplir el crecimiento natural (de la demanda energética) que tiene el país”, afirmó el gerente general.

Con una de las economías más pujantes de la región, que se expandió un 6,2 % del producto interno bruto (PIB) en el 2014, Panamá debe aumentar su capacidad energética en 120 megavatios cada año, recalcó el alto ejecutivo de AES Panamá, una empresa de capital mixto en la que el Ejecutivo panameño acapara el 50,5 % accionarial.

El Estado ha puesto en marcha un plan de diversificación de la matriz energética que ha incluido al gas natural como nueva fuente, suplementaria a la hídrica, de la que actualmente proviene el 53 % de la energía que se produce en Panamá, y los hidrocarburos como el bunker y el diesel (40 %).

“El gas natural es un combustible con un precio menos volátil que el petróleo, hoy en día está más barato que el carbón, y los expertos dicen que hay reservas por unos 230 años”, explicó Bolinaga.

Está previsto que la nueva planta, que además de la generación incluye regasificación y un terminal para barcos, opere a partir del 1 de mayo de 2018 con gas procedente de Estados Unidos, dijo el alto ejecutivo.

AES Panamá tiene “un contrato ya firmado con Gaz de France”, grupo energético francés especializado en el transporte y distribución de gas natural, que “tiene un tren de explotación de gas en EE.UU., en Cameron, al sur de Houston”, precisó.

La planta contará con un tanque de 170.000 metros cúbicos, de los cuales el 25 % se utilizará para la generación de energía, dijo Bolinaga.

El resto puede se usado en “conversión de planta o para otro tipo de mercado: para gas doméstico; para enfriamiento en los contenedores que hoy en día utilizan electricidad…”, añadió.

La construcción de la planta ya inició en su fase técnica y en su etapa pico dará trabajo directo e indirecto a unas 1.000 personas, mientras que su operación generará cerca de 150 empleos fijos, de acuerdo con la información empresarial.

Bolinaga señaló que el cambio en la matriz energética panameña con la introducción del gas natural puede llevar a un nuevo patrón de consumo, muchos más amigable con el ambiente y más seguro para los usuarios.

“Se pueden dar los primeros pasos hacia un cambio del parque automotor”, señaló el gerente de AES Panamá, y puso como ejemplo que el transporte público se ha sido convertido a gas natural en algunas ciudades de Estados Unidos.

El gas natural es menos peligroso y contaminante que el gas propano que ahora se usa en los hogares panameños, añadió.

El Canal de Panamá suscribió en enero un acuerdo de cooperación con el puerto de Lake Charles en Luisiana, Estados Unidos, como parte de la estrategia para atraer nuevos clientes del mercado de GNL.

“Las dimensiones del Canal ampliado permitirán atraer hacia la ruta por Panamá el mercado de los buques de GNL, por lo que desde ya estamos desarrollando acciones para promover el uso de las nuevas esclusas (del canal ampliado) por esta industria”, dijo entonces un comunicado de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP).

Añadió que en los próximos años varias empresas tienen programado construir nuevas plantas para licuefacción del GNL o ampliar sus instalaciones para exportar este producto en gran parte con destino a Asia a través del Canal de Panamá.

EFE