El fiscal de Emiratos Árabes acusa a este hombre, marido de una mujer que fue ejecutada tras matar a un profesor estadounidense, de intentar atentar contra Yas Marina.


El circuito de Yas Marina.

La productora se quejaba, los dos cámaras lamentaban su suerte y el periodista ya no tenía fuerzas ni para pensar en que llegarían tarde a la entrevista programada quince minutos después con Fernando Alonso. Porque además no había otra que esperar y hacer caso a cada una de las cosas que iban diciendo los militares y la Policía de Emiratos Árabes.

Las medidas de seguridad fueron extremas en el pasado GP de Abu Dhabi, más aún de los habitual en uno de los países más seguros del planeta. El coche de prensa fue desviado a la derecha y pasó incluso por un escáner colocado en una furgoneta. Tras veinte minutos, todo bien y a seguir camino. Pero algo pasaba.Temían algo.

Y ahora sabemos que con razón. Según medios de Dubai y Abu Dhabi un hombre ha sido acusado de planear un ataque contra el GP de Fórmula 1 de Abu Dhabi, que cerraba la temporada. Estamos hablando, siempre según esas fuentes, del marido de una de terrorista de Emiratos Árabes ejecutada por el asesinato de un profesor estadounidense.

El Tribunal Supremo Federal de los Emiratos le acusa de siete delitos relacionados con el terrorismo, incluyendo ataques planeados contra el circuito de Yas Marina y también contra una base militar estadounidense.

El hombre es el esposo de Alaa Bader al-Hashemi, ejecutada en julio por el asesinato del profesor estadounidense de 47 años Ryan Ibolya  en un centro comercial en Abu Dhabi, hace un año. Según los investigadores, este hombre trató de ir a la guerra sobre el terreno con el autodenominado Estado Islámico, pero después “había decidido apoyar a la banda terrorista desde los Emiratos Árabes Unidos.”

El sospechoso negó los cargos y se ha quejado de ser recluido en régimen de aislamiento.El autodenominado Estado Islámico no he hecho ninguna aclaración al respecto.

Afortunadamente no pasó nada y el gran premio se desarrolló sin incidentes. Con mucha seguridad, afortunadamente. Más de trescientas mil personas disfrutaron de la F-1 en Yas Marina.