El fútbol argentino comenzó este 2016 con un doble desafío de estabilidad tanto en el plano deportivo con su selección y la competencia interna, como en el ámbito institucional, donde bregará finalmente por elegir su nuevo presidente.


El fútbol argentino buscará estabilidad deportiva e institucional en 2016.

Tras sendas derrotas en finales en el Mundial 2014 de Brasil y la Copa América 2015 de Chile, el seleccionado albiceleste tendrá una doble posibilidad para sumar un título a su palmarés.

En junio disputará la Copa América del Centenario en Estados Unidos, en busca de su decimoquinta corona pero la primera desde su último festejo en 1993.

El conjunto que dirige Gerardo Martino será cabeza de serie del grupo D y su calendario de la primera fase será estreno el 6 de junio en el estadio Levi’s de Santa Clara, luego jugará el 10 en el Soldier Field de Chicago, y el 16 se presentará en el CenturyLink Field de Seattle.

En tanto, del 3 al 19 de agosto buscará en Río de Janeiro conquistar su tercer oro olímpico tras haber alcanzado el primer lugar del podio en Atenas 2004 y Pekín 2008. Con un equipo juvenil Sub 23, el conjunto albiceleste procurará ser protagonista de un evento que además del Marcaná tendrá otras seis sedes en Brasilia, Belo Horizonte, San Salvador de Bahía, Manaos y San Pablo.

A lo largo del año, el conjunto argentino también continuará su participación en las eliminatorias sudamericanas para el Mundial de Rusia 2018, un certamen que comenzó con un traspié pero que tuvo recuperación en la última presentación con éxito ante Colombia en Barranquilla.

El calendario 2016 le deparará seis presentaciones: en marzo frente a Chile en Santiago y Bolivia en Buenos Aires, en septiembre contra Uruguay de local y Venezuela de visitante y, finalmente en octubre viajará a Perú y recibirá a Paraguay.

Simultáneamente, tras el gran papelón del último 3 de diciembre con elecciones fallidas por un error administrativo, la Asociación del Fútbol Argentino fijó para el próximo 29 de junio una nueva fecha para elegir su nuevo presidente por los próximos cuatro años.

Con la incertidumbre de quiénes serán los candidatos, el nuevo líder del fútbol argentino deberá emprender un camino para devolverle legitimidad a una desprestigiada dirigencia en la era post-Julio Grondona, además de restablecer un orden a una economía que gira en rojo.

Asimismo, luego de un 2015 con buena presencia a nivel internacional con la consagración de River Plate en la Copa Libertadores y el subcampeonato de Huracán en la Copa Sudamericana, los clubes argentinos buscarán mantener el protagonismo fuera de las fronteras.

A nivel interno, el torneo local volverá a dar la nota con un campeonato de transición de apenas seis meses con 30 participantes divididos en dos grupos y con 16 jornadas, que coronará a un campeón y permitirá adaptar el calendario al europeo, para comenzar luego, desde julio, con una temporada larga 2016/17. EFE