Con una altitud histórica a la que llegará la prueba de 4.600 metros sobre el nivel del mar, la histórica prueba afronta una de las instancias que genera más temores entre los competidores.


Un total de 32 vehículos abandonaron la exigente excursión a Bolivia.

Después de un 2014 en el que sólo motos y quads iniciaron la excursión por territorio boliviano, el año pasado se agregaron los coches, pero la sin asistencia de sus equipos.

En esta oportunidad, los 2.800 integrantes del ‘mundo Dakar’, e incluso con los camiones, se instalarán en el Regimiento IV de Infantería Loa, que fue especialmente adaptado para la ocasión.

Los distintos equipos y competidores realizaron una adaptación en los últimos meses a la altura, aunque desde el miércoles en Jujuy se notaba una diferencia entre los que atravesaron esta experiencia de altitud los años anteriores y los que tendrán su primera vez.

Por ejemplo, el príncipe catarí Nasser Al Attiyah (Mini), que el año pasado sufrió mucho su paso por Uyuni, para esta oportunidad instaló una cámara simuladora de altura en su residencia en Catar para emular las condiciones que deberá atravesar.

Otro de los que se preparó para la adversidad de la altura fue el español Carlos Sainz (Peugeot), que utilizó la misma tecnología en Madrid, mientras que su copiloto Lucas Cruz realizó la misma experiencia en Barcelona.

Entre los quads, los hermanos Patronelli (Yamaha) en su regreso a la competencia ya sintieron el miércoles en Jujuy los efectos de la hipoxia -falta de oxígeno- y le tienen respeto a una sensación que no han experimentado.

Por su parte, el español Armand Monleón (KTM) afrontará su máxima preocupación en la altura porque nunca había competido en esas condiciones y le da temor saber la respuesta de su cuerpo.

La ciudad de Uyuni, con una población estable de 30.000 personas, prevé para estas tres jornadas, entre este jueves y la despedida del sábado cuando la caravana partirá hacia Salta, recibir una fiesta popular que rondará las 150.000 personas entre las tres jornadas.

“El año pasado tuvimos unas 120.000 personas y ahora esperamos superar por largo ese número. Bolivia demostrará su gran espíritu de hospitalidad y alegría para recibir una vez más al Dakar”, enfatizó el alcalde Patricio Mendoza.

Como el año pasado, la organización estableció un podio de 600 metros cuadrados ubicado en la avenida Ferroviaria, para que cada piloto pueda recibir una cálida bienvenida antes de su ingreso en el campamento.

Aparte de este escenario, que tendrá un sector destinado para el presidente Evo Morales y su comitiva, la ciudad diseñó otros dos en la ciudad de Uyuni: uno en la Plaza de Armas y otro cercano a la Alcaldía.

Además, se estableció un operativo de seguridad compuesto por 7.000 efectivos de las Fuerzas Armadas y policía y más de 40 cámaras ubicadas en distintos puestos de la ciudad.

Para este acontecimiento además la ciudad determinó inversiones en la arquitectura urbana como la pintura de parques, plazas y la instalación de 450 luminarias para el vivac y las avenidas principales. EFE