De momento se trata de un proyecto, promovido por el Centro Siciliano de Documentación "Giuseppe Impastato" y que ha sido aprobado recientemente por el Ayuntamiento palermitano, que ha puesto a disposición del proyecto un edificio en el centro de la ciudad.


Palermo prepara su primer museo antimafia.

Este museo antimafia -que el centro siciliano lleva luchando para poner en marcha desde 2005- tendrá como sede el Palazzo Gulì, en pleno casco histórico, “uno de los palacios más bellos” de Palermo y que ha sido “recientemente restaurado”, explicó a Efe el fundador del “Giuseppe Impastato”, Umberto Santino.

“Pensamos en un espacio en el que se cuente la historia de la mafia pero sobre todo en el que se dé importancia a la lucha contra la mafia”, relató Santino.

Esta institución cultural dispondrá de libros, fotografías, vídeos, fotocopias de actos judiciales, registros de audio, entrevistas a expertos y otros materiales que son habitualmente custodiados por este centro italiano.

Pero no solo eso, pues la intención es que se convierta en un gran espacio de información procedente de todo el mundo y a disposición de cualquiera.

“La biblioteca y el archivo procederán en un principio de nuestro centro, pero estamos trabajando ya para recopilar otros libros y materiales de otras organizaciones. Nos gustaría que fuera un proyecto compartido, con una gran participación plural, que haya otras fundaciones y centros que construyan con nosotros este espacio público”, afirmó.

Santino, uno de los máximos estudiosos a nivel internacional en la lucha contra la mafia, piensa además que de esta manera el espacio se convertiría en un lugar idóneo para “impulsar y fomentar la investigación para acabar con la mafia”, un mal que, según Santino, ha transformado durante años a Palermo en “una especie de Beirut”.

“Palermo ha vivido periodos de guerra en las calles. Hemos vivido en los últimos años una guerra de mafia y de sangre que han hecho de Palermo una especie de Beirut, una ciudad en guerra casi permanente”, lamentó.

Palermo y toda la isla de Sicilia han sido en el pasado la cuna de la mafia “Cosa Nostra”, víctimas de su despiadada y violenta actividad.

Aún hoy, aunque en menor medida, “la Cosa Nostra ejerce un férreo control” en territorio siciliano, tal y como aseguró recientemente el fiscal de Palermo Francesco Lo Voi.

En Palermo fueron asesinados los jueces Borsellino y Falcone en 1992, crímenes por los que aún cumple condena el antiguo gran jefe de la mafia siciliana, Salvatore “Toto” Riina.

Pero frente a esta organización criminal, remarcó Santino, también ha habido de forma paralela “una respuesta de repulsa, de oposición”, con la puesta en marcha de “varias iniciativas”, desde concienciación en las escuelas hasta “confiscación de territorios en poder de la mafia que posteriormente han sido reutilizados con fines sociales”.

Estas historias de violencia ejercida por la mafia y de lucha contra ella estarán puestas a disposición de cualquiera en Sicilia y sus promotores lo ven también como una aportación para los propios ciudadanos de Palermo.

“El objetivo es alentar a que la condena a la mafia continúe en los próximos años”, aseguró.

De momento, el proyecto se encuentra en fase inicial. Ya cuenta con sede oficial, aunque el centro de documentación siciliano deberá todavía hallar las fuentes de financiación necesarias para ponerlo en marcha.

“Ya hemos iniciado los contactos y confiamos en obtener los recursos financieros en poco tiempo”, apuntó Santino que cifró la financiación necesaria en “un millón de euros” (algo más de un millón de dólares).

El Centro Siciliano de Documentación “Giuseppe Impastato” fue fundado en 1977 por Santino y su mujer, bajo el nombre de Impastato, escritor, periodista y político, conocido en Italia por ser “hijo de un mafioso” y ferviente luchador contra las actividades mafiosas. Fue asesinado en un atentado en 1978. EFE