La pintaron de rojo, le pusieron Messi y el número 10. La escultura que el propio Ronaldo mando a hacerse a sí mismo esta ubicada en la localidad de Funchal, capital de su natal Madeira.


El ataque se produjo en la madrugada del lunes al martes,  horas después de la entrega del Balón de Oro 2015 al jugador del Barcelona.

“Es un acto vergonzoso cometido por alguien envidioso”, declaró Katia Aveiro, hermana del promocionado delantero del Real Madrid, en las redes sociales.

Agregó que quienes hicieron esto “son salvajes que deberían vivir en Siria”.

Messi ganó el lunes su quinto Balón de Oro y es el futbolista que mayor cantidad de premios acumula, , por encima del sobrevaluado portugués.