La tragedia se produjo tras el lanzamiento de una bengala dentro del Madrid Arena, un conocido recinto de 30.000 metros cuadrados, con música en directo. El Ministerio Público afirmó que la seguridad estaba planificada para 7.000 personas pero no para las 23.000 que entraron al lugar aquel día.


Quince acusados se enfrentarán desde hoy a penas de hasta cuatro años de prisión por la muerte de cinco jóvenes en una fiesta de Halloween

Quince acusados se enfrentarán desde hoy a penas de hasta cuatro años de prisión por la muerte de cinco jóvenes en una fiesta de Halloween durante una avalancha ocurrida la madrugada del 1 de noviembre de 2012 en la capital española.

Una de las demandas de condena más alta corresponde al principal acusado, el empresario Miguel Ángel Flores, máximo responsable de la sociedad organizadora de la fiesta.

El fiscal imputa a Flores cinco delitos de homicidio por imprudencia grave y dieciséis lesiones, por lo que pide una pena de cuatro años de prisión, “la máxima que permite el Código Penal”, según el fiscal provincial de Madrid, José Javier Polo.

Junto al promotor del evento se sientan desde hoy en el banquillo de los acusados responsables de seguridad de la empresa municipal que explotaba el pabellón y representantes de las empresas encargadas de la seguridad del evento.

En cuanto al exjefe de la Policía Municipal madrileña Emilio Monteagudo, la Fiscalía lo desvinculó de la tragedia al entender que no hay pruebas que avalen que su conducta esté relacionada con la muerte de las cinco chicas.

El Ministerio Público afirmó que la seguridad estaba planificada para 7.000 personas pero no para las 23.000 que entraron al lugar aquel día
El Ministerio Público afirmó que la seguridad estaba planificada para 7.000 personas pero no para las 23.000 que entraron al lugar aquel día

Por ello no presentan cargos contra él, aunque sí irá a juicio imputado por las acusaciones particulares.

Las peticiones de condenas de la Fiscalía oscilan entre los dos años y medio y los cuatro años de prisión, lo que no satisface a las familias de las víctimas, como tampoco el hecho de que no haya ningún político procesado.

Tras aquella tragedia dimitieron de sus cargos el entonces vicealcalde, Miguel Ángel Villanueva, el tercer teniente de alcalde y delegado de Economía, Pedro Calvo, y el delegado de Medio Ambiente, Antonio de Guindos.

Para la Fiscalía, el del Madrid Arena “no fue un accidente sino que fue una cuestión claramente evitable”, concluyó José Javier Polo.

EFE