La hipótesis la planteó este miércoles el diputado del PEN, Ricardo González. El parlamentario afirmó que la matanza. “Fue una maniobra que se tejió desde alguna esfera real fáctica, no necesariamente política” sostuvo.


González afirmó que el juicio contra los 11 campesinos acusados de planificar la masacre “se encuentra amañado por los responsables de la investigación fiscal” que jueces y fiscales “buscan imponer la versión de los que forzaron la caída del gobierno del expresidente Fernando Lugo”.

El parlamentario recordó el vinculo sentimental dque el fiscal de la causa Jalil Rachid mantuvo con la nieta de Blas N. Riquelme, propietario de la empresa que solicitó el desalojo que terminó en masacre.

“No sé si a esto se le llama prevaricato o desconocimiento de la ley, pero este fiscal Rachid hizo todo lo que no tiene que hacer un agente. Es vergonzante su actuación, solamente trata de imponer una versión, la que se acomoda a quienes planearon el juicio político posteriormente y fueron parte de una conspiración para sacar del poder a Lugo”

González sostuvo que todo fue producto de “una trampa al gobierno del entonces presidente Fernando Lugo, de manera a crear las condiciones para que se desarrolle un juicio político. Hay gente que sigue testificando que todo fue grabado y que los disparos fueron desde arriba, desde un helicóptero totalmente artillado”

“Lo sucedido fue parte de una conspiración para sacar del poder al entonces presidente Fernando Lugo y crear condiciones para el ascenso del actual titular del Ejecutivo (Horacio Cartes)” sentenció.