El cierre temporal fue decretado por el Instituto Brasileño de Medio Ambiente (Ibama), que impuso una multa de 1.000 reales diarios (unos 250 dólares) a la Alcaldía de Río hasta que se subsanen las deficiencias del zoo, que es el más antiguo de Brasil.


Clausuran el zoo de Río de Janeiro.

El jefe del sector de fiscalización de la oficina del Ibama en Río de Janeiro, Vinícius Modesto de Oliveira, afirmó en un comunicado que el zoo “no cumple su papel de educación ambiental y no promueve el respeto a los animales”.

El Ibama afirmó que levantará la sanción si se toman las medidas necesarias, lo que incluye mantener a los animales con “alimentación adecuada, en recintos limpios” y adecuados a las peculiaridades de cada especie.

Esta es la segunda sanción aplicada por el Ibama al zoológico carioca desde el pasado octubre, aunque el organismo ha notificado diversas irregularidades en las instalaciones desde 2012.

El principal motivo que alega el organismo ambiental para el cierre del zoo es la elevada “densidad poblacional” de animales en las instalaciones, además de la falta de adecuación de las mismas para imitar el hábitat de las diferentes especies.

El Ministerio Público Federal (fiscalía) informó de que la situación más precaria se da en un sector que no está expuesto al público, donde hay felinos y aves en jaulas oxidadas y con grietas.

La pasarela del recinto de pájaros conocida como Viveirão está clausurada desde hace dos años por el riesgo de huida de las aves por las grietas de las jaulas.

En el Pasillo de la Fauna los animales están expuestos al sol de forma permanente y la zona ha sido poblada por buitres, según la fiscalía.

La fiscalía ha denunciado a la Alcaldía ante los tribunales para obligar al ente municipal a acometer las reformas estructurales que necesitan las instalaciones.

El zoológico de Río fue fundado en 1888, pero está en sus actuales instalaciones, en el parque de la Quinta da Boa Vista, desde 1945 y tuvo su última gran reforma en 1993.

La Alcaldía de Río de Janeiro tiene previsto realizar una concesión de la gestión del zoo a una empresa a través de una asociación público-privada, que será convocada previsiblemente en las próximas semanas. EFE