El juicio oral contra los 11 civiles se reanudó este martes con la declaración de varios testigos policiales que ofrecieron datos contradictorios sobre cómo comenzaron los disparos.


Este miércoles prosigue el juicio del caso Curuguaty.

La audiencia en el Palacio de Justicia de Asunción se inició con la declaración del suboficial Julio César Baez, quien formaba parte del grupo de cerca de 300 policías que desalojaron de forma violenta a unos 70 campesinos que habían ocupado una finca conocida como “Marina Kue”.

Baez aseguró que durante el tiroteo escuchó detonaciones de armas de fuego automáticas, teoría que la Fiscalía descartó en su investigación y declaró que ninguna autoridad leyó una orden de desalojo a los campesinos que estaban protestando en Marina Kue.

Además dijo haber escuchado tres disparos al pasar un helicóptero de la Policía que sobrevolaba la zona. Según la Fiscalía, la aeronave portaba una cámara de video que no funcionó aquel día.

Otro agente policial, el suboficial Juan Gualberto Rolón, declaró que Ruben Villalba, acusado por la Fiscalía de liderar a los campesinos, portaba un revólver niquelado, mientras que otro testigo, el oficial Hernán Thomen, afirmó que Villalba llevaba una escopeta.

Rolón también escuchó disparos de ráfagas automáticas, que según las pruebas presentadas por la Policía y la Fiscalía, los agentes en tierra no portaban, y los campesinos tampoco.

Thomen, quien estuvo al lado del exjefe del Grupo Especial de Operaciones (GEO) Erven Lovera cuando fue abatido en la refriega, y que fue ascendido tras la masacre, coincidió con Rolón en que Villalba portaba una escopeta y no un revolver como mantiene el fiscal Jalil Rachid.

El juicio continuará este miércoles con más testigos citados por la Fiscalía.

En total, 12 campesinos están procesados sin condena desde hace dos años y medio bajo los cargos de invasión de inmueble, asociación criminal y homicidio doloso en grado de tentativa.

Sobre Rubén Villalba, Néstor Castro, Luis Olmedo, María Olmedo, Adalberto Castro, Arnaldo Quintana, Lucía Agüero, Felipe Benítez y Dolores López, pesan los cargos de invasión de inmueble, asociación criminal y homicidio doloso en grado de tentativa.

La Fiscalía acusa además a Alcides Ramírez y Juan Carlos Tillería de invasión de inmueble y asociación criminal, mientras que Felipe Nery Urbina está procesado por frustración a la persecución penal.

Ningún agente policial fue investigado ni imputado por la muerte de los seis policías y los once campesinos, familiares y amigos de los ahora procesados. EFE