Los fuertes vientos y las intensas nevadas que azotan Europa del Este y los Balcanes provocaron hoy problemas de transporte, tanto por mar como por carretera, y llevaron a cerrar los colegios en Rumanía y Bulgaria.


En Rumanía, el temporal que está azotando el sureste del país ha dejado a varias localidades sin corriente eléctrica y ha obligado al cierre de carreteras nacionales y a la anulación de algunos vuelos y conexiones ferroviarias.

Las autoridades rumanas anunciaron que las escuelas permanecerán cerradas hoy en Bucarest y en las provincias colindantes hasta nuevo aviso, en una semana en la que se prevé que las temperaturas caigan por debajo de los 14 grados bajo cero.

Durante el fin de semana, más de 1.700 bomberos y policías intervinieron para rescatar a cientos de personas que habían quedado atrapadas en las carreteras o en pueblos aislados por la nieve, informó el Servicio de Urgencias rumano.

La alerta amarilla por nieve y tormentas de viento, con velocidades de hasta 70 kilómetros por hora, se mantiene hasta esta tarde en doce provincias del sureste de Rumanía.

En Bulgaria, unas 13.000 familias de 500 localidades sufren hoy por segundo día consecutivo el corte de electricidad por la nieve y el viento.

Unas 500 escuelas en todo el país permanecieron cerradas hoy por falta de luz y de calefacción y por el cierre de carreteras bloqueadas por la nieve, que ha alcanzado alturas de hasta dos metros.

La situación del tráfico es peor en el este y noroeste del país, donde varias carreteras están completamente cerradas.

Decenas de coches han sido abandonados y los ocupantes evacuados y también han quedado interrumpidos varios tramos de ferrocarril.

Se espera que las temperaturas caigan hasta los 20 grados bajo cero en los próximos días y se mantiene la alerta amarilla por viento en once regiones del país

En Croacia se registran también temperaturas bajo cero aunque con poca nieve.

El fuerte viento, con rachas de hasta 150 kilómetros por hora, ha limitado el transporte por carretera en la costa norte del Adriático y también se ha interrumpido el tráfico marítimo con algunas islas.

La ola de frío con temperaturas bajo cero y con nevadas afecta a una gran parte de Serbia, aunque no se ha producido hasta el momento grandes problemas en el tráfico.

Sólo unos tramos en el oeste están bloqueados, pero se espera que los servicios de asistencia reabran en breve la ruta.

Los equipos de mantenimiento están en alerta permanente ante la posibilidad de que empeore la situación en las regiones de Ivanjica, en el oeste, y en Vranje y en la región turística de Kopaonik, donde se ha formado una capa de nieve de un metro de espesor.

La agencia de la ONU para los refugiados indicó a Efe que no hay alarma por la situación de los refugiados debido al frío, aunque hay un tramo de 1,5 kilómetros entre Macedonia y Serbia que los emigrantes deben cubrir a pie hasta llegar a suelo serbio, donde son atendidos unos 2.500 diarios.

En Bosnia-Herzegovina, el sábado se localizó el cadáver de una persona fallecida por hipotermia cerca de un riachuelo en Banjaluka, en el noroeste, según informó hoy la emisora N1.

La nieve y los fuertes vientos ralentizan el tráfico en varias carreteras en el noroeste del país. EFE