La crisis económica desencadenó la histórica bancarrota de General Motors (GM) y Chrysler, rescatadas con dinero público en 2009, mientras que Ford, tuvo que recibir un crédito para evitar seguir el mismo camino. Ese rescate costó 9.300 millones de dólares y desde entonces la industria ha creado más de 640.000 nuevos empleos en manufactura y ventas, según destacó la Casa Blanca.


El presidente de los EEUU, Barack Obama

El presidente de EE.UU., Barack Obama, destacó hoy la recuperación del sector del automóvil gracias al rescate de 2009 y la puso como ejemplo de “lo lejos” que se ha llegado durante su mandato, al atacar a los aspirantes republicanos a la Casa Blanca por “ignorar” el progreso económico del país.

Obama visitó Detroit (Michigan), cuna de la industria del automóvil en EE.UU., para subrayar que su decisión de rescatar al sector al poco de asumir la Presidencia en 2009 fue lo correcto, a pesar de que no fue una medida “popular”, como él mismo admitió hoy.

“Si están buscando los mejores vehículos del mundo y a los trabajadores que los hacen, tienen que estar en Detroit”, enfatizó Obama entre aplausos durante un discurso en un centro del sindicato United Auto Workers (UAW).

El mandatario recordó hoy que, a cambio de la ayuda ofrecida, el Gobierno exigió a los fabricantes “responsabilidad” para reestructurar y salvar a la industria.

“Todo el mundo hizo sacrificios”, anotó Obama al sostener que, como resultado de la transformación del sector, ahora se fabrican en EE.UU. vehículos con mejor tecnología y “más eficientes”.

Además, el presidente pidió a los estadounidenses que recuerden “lo lejos” que se ha llegado tras la recesión económica y también que tengan “confianza” en el futuro del país.

Sin mencionar sus nombres, Obama criticó a los precandidatos presidenciales republicanos que aseguran que Estados Unidos “está en declive” e “ignoran” el progreso realizado durante sus siete años de mandato.

General Motors
General Motors

Mientras, la Casa Blanca divulgó hoy una carta de Brianna Leathers, residente de Michigan y quien con 13 años, en 2009, escribió a Obama para transmitir su preocupación por el “futuro” de su familia debido a la mala situación de la industria automotriz.

“Eso fue entonces. Hoy la empresa para la que mi padre trabaja está prosperando otra vez (…) Los habitantes de Michigan tenemos más confianza en el futuro de nuestro estado de la que hemos tenido en mucho tiempo”, comenta ahora Leathers en una nueva carta.

En medio de una profunda crisis industrial, Detroit declaró en julio de 2013 la mayor bancarrota municipal de la historia estadounidense y sigue luchando, también con ayuda del Gobierno federal, por recuperar población y empleos.

A su llegada a Detroit, Obama almorzó con el alcalde de la ciudad, Mike Duggan, para abordar el “resurgimiento” de la economía local y los desafíos pendientes, de acuerdo con la Casa Blanca.

Obama visitó también el Salón Internacional del Automóvil de Norteamérica (NAIAS), en Detroit, e hizo referencia a las ventas récord de más de 17 millones de unidades con las que la industria cerró el 2015 en EE.UU.

Todos los grandes fabricantes tuvieron un muy buen año con la excepción de Volkswagen, que sufrió las consecuencias del escándalo de los motores trucados.

Durante su estancia en Michigan, Obama no prevé visitar Flint, una ciudad de 100.000 habitantes en plena crisis al haberse detectado que el agua potable que ha recibido durante meses contenía grandes dosis de plomo.

Ford
Ford

El mandatario recibió este martes en la Casa Blanca a la alcaldesa de Flint, la demócrata Karen Weaver, tras haber firmado el fin de semana una declaración de emergencia con la que puso a disposición de la ciudad fondos federales para hacer frente a la crisis, que impide a los vecinos beber el agua corriente.

En su discurso de hoy, Obama ofreció su apoyo a la alcaldesa y a los habitantes de Flint para superar “esta terrible tragedia”.

“Si yo fuera uno de esos padres (de Flint), estaría fuera de mí de pensar que la salud de mis hijos pudiera estar en riesgo”, argumentó.

El gobernador de Michigan, el republicano Rick Snyder, ha pedido perdón por esta crisis en medio de llamadas a que renuncie.

Por otro lado, la mayoría de las escuelas públicas de Detroit estuvieron cerradas hoy debido a una huelga masiva de profesores para reclamar mejoras laborales y de las condiciones de los centros educativos.

Miriam Burgués – EFE