Así señaló Justo Cárdeneas, este 2016 el Indert cuenta con recursos monetarios para la compra de tierras. Agregó que se seguirá recuperando las propiedades públicas, “para ser entregadas a los verdaderos beneficiarios de la reforma agraria, combinando con programas de desarrollo rural para el arraigo de las familias campesinas”.


Presidente del Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra , Justo Cárdenas. Fuente: Agencia IP

Sobre el punto, el titular del Indert indicó, que la reforma agraria que impulsa la actual administración, no se limita a la mera distribución de tierras, sino que “apunta al desarrollo integral en el campo, para superar la pobreza, tras largos años de desatención de parte de los gobiernos anteriores al sector rural”.

En declaraciones a medios de prensa, Cárdenas dijo “con este gobierno, por primera vez se cuenta con políticas públicas para el sector rural y la voluntad para impulsar soluciones viables y serias a los problemas del campo”.

“Cerramos un año 2015 positivo, con logros en diferentes áreas, nuevamente en segundo año consecutivo con recaudación récord, de 30.604.681.221 guaraníes”, comentó, al momento de añadir que también en “ejecución presupuestaria se llegó al 82%, sobrepasando claramente los registros de anteriores gobiernos en materia de aplicación de los recursos para el desenvolvimiento institucional”.

Asimismo, el presidente del Indert resaltó el trabajo articulado que se puso en marcha entre los diferentes entes del Estado, que permitió “brindar soluciones concretas en el asentamiento modelo Santa Lucía, de Itakyry. Así, como la construcción de sistemas de agua y viviendas en las colonias campesinas del país”.

“Santa Lucía hace tiempo dejó de ser un proyecto solo del Indert, hay un trabajo mancomunado, complementario entre 20 instituciones públicas, cumpliendo con la indicación del presidente Horacio Cartes, de generar una colonia modelo, para ser reeditada en varios puntos del país”, expresó

Por otra parte, Cárdenas, explicó que la “deuda social es antiquísima y es difícil lograr solucionar en un quinquenio, pero estamos sentando las bases para mejorar las condiciones de vida en el campo en los próximos cinco o diez años”.

“Estamos avanzando cualitativamente en la instalación de sistemas de agua potable en el campo. De las 1.100 colonias, unas 500 colonias no tenían agua potable o la tenían precariamente. Este gobierno tiene el compromiso de dotar de agua potable a todas las colonias campesinas”, finalizó.