Paraguay aún vive en una sociedad muy machista y marcada por estereotipos que deben seguir tanto hombres como mujeres para ser aceptados socialmente. Para las mujeres, su femineidad está muy marcada por su vocabulario. A través de un vídeo, una bloguera demuestra que una es mujer 'diga o no guasadas'.


“Reprimidas desde siempre. No podemos decir lo que sentimos, no podemos hacer lo que queremos, no podemos desear lo que no tenemos porque somos mujeres”, es el pensamiento de Romina Aquino, la realizadora del material..

La idea del vídeo surgió de un trabajo práctico para la materia de Periodismo Digital del cuarto año de la carrera de Ciencias de la Comunicación en la Universidad Nacional de Asunción. “Como me gusta hablar de cosas un tanto feministas y me di cuenta que esos temas tenían mucha repercusión en mis redes sociales, decidí tocar esto que es muy específico. En este caso tiene que ver con el vocabulario de las mujeres”, relata la estudiante.

Le pidió a sus amigas más cercanas que le envíen un video grabado por ellas mismas diciendo una frase que ya escucharon varias veces con respecto a su forma de hablar. “Al principio todas me dijeron que sí, pero me pareció que serían muy pocas”, recuerda. Por ello, recurrió a todos sus contactos femeninos de Facebook.

El ser 'señorita' no está condicionado por su vocabulario
El ser ‘señorita’ no está condicionado por su vocabulario

Realizó la convocatoria a través de un posteo donde explicaba la idea y pedía que las interesadas le escribieran al inbox para especificarles mejor el mecanismo. “Realmente me sorprendió la respuesta de las chicas porque hasta desconocidas me escribieron, recibí muchos mensajes”, recuerda.

Hizo al llamado al principio de un fin de semana, pasaron los días pero no recibía las colaboraciones. Al llegar el lunes encontró 16 videos, de amigas, conocidas y desconocidas. Ella misma hizo la edición con una aplicación de su smartphone.

Una vez publicado el vídeo dentro de un artículo de su blog personal, quedó impactada con la repercusión. “Es el artículo que más vistas tiene (1081). Fue compartido 624 veces en Facebook y el video tiene 710 reproducciones en Youtube”, especifica.

“¿Por qué tanto nos escandalizamos cuando una mujer dice groserías? ¿Acaso no tiene el mismo derecho de mandar todo a la mierda como el hombre? ¿Por qué está tan mal visto que las mujeres hablemos de sexo? ¿Acaso no es una necesidad fisiológica de ambos? ¿Por qué nuestro parámetro de comportamiento tiene que ser medido por una pija? ¿Acaso las mujeres no somos también seres independientes y autónomos?”, se cuestionaba la joven en su publicación.

Aparte de recibir muchísimos comentarios positivos, también recibió respuestas negativas pero de forma indirecta de parte de amigos de sus amigos que publicaban su descontento como comentario al compartir la publicación.

“Tengo el derecho de decir y hacer lo que siento, mientras mi derecho no sobrepase al tuyo. Como ser humano estoy sometida a tantas cuestiones exteriores que me gustaría al menos sentirme libre en un aspecto de mi vida”, cierra.

En el 2009, la realizadora de este vídeo había publicado su primer poemario con tan solo 14 años. El material se denomina Poemas de una adolescente y fue lanzado el 7 de febrero de ese año.