Conmemoran el día mundial de lucha contra el cáncer infantil.
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El 15 de febrero fue elegido por la Organización Internacional de Padres de Niños con Cáncer, para realizar alrededor del mundo eventos conjuntos, que tienen por finalidad reconocer el extraordinario desafío de vida que significa el cáncer en niños y adolescentes y sus familias.


El “Día Mundial de lucha contra del Cáncer Infantil” es un esfuerzo internacional mancomunado para elevar la conciencia sobre cómo ayudar a combatir el cáncer en niños/as en países en vías de desarrollo.

El cáncer en la infancia es poco frecuente, sin embargo, según datos de la OPS/OMS, cada año se diagnostican más de 27.000 casos de cáncer en niños menores de 14 años en la región de las Américas y se estiman unas 10.000 muertes a causa de esta enfermedad.

La mayoría de los casos de cáncer infantil (65%) se produce en América Latina y el Caribe, donde se diagnostican 17.500 nuevos casos cada año y se registran más de 8.000 muertes a causa de esta enfermedad.

Las leucemias y los tumores del sistema nervioso central son los tipos de cáncer más frecuentes en la infancia. Las leucemias representan entorno a un tercio de los casos, siendo la leucemia linfoblástica aguda el tipo más frecuente.

En Paraguay, el Ministerio de Salud cuenta con el Programa Nacional de Control en Cáncer- PRONAC, que busca Promover y concienciar a la ciudadanía en reconocer al cáncer como un problema de Salud Pública y comprometer la acción de Estado y otros sectores de la sociedad en la lucha para su control.

El cáncer infantil es curable

Según reportes de la Unión Internacional Contra el Cáncer, la mayoría de casos de cáncer infantil es curable, aunque la alta tasa de mortalidad, principalmente en países en desarrollo, responde a la falta de información y diagnóstico temprano.

Especialistas refieren que las neoplasias en niños no pueden prevenirse, y por eso es de vital importancia el diagnóstico precoz para lograr el inicio de la curación efectiva. Un 70% de cánceres infantiles se diagnostica tardíamente debido a problemas de referencia temprana a centros especializados.

A partir del diagnóstico temprano, el tratamiento adecuado y el cuidado integral del paciente, la posibilidad de sobrevida ha aumentado hasta el 70 o el 80 por ciento, incluso, hasta el 90 por ciento en casos de tumores renales o de retinoblastoma.

La detección temprana y el correcto manejo del cáncer pueden mejorar el pronóstico del niño y disminuir los índices de mortalidad.

Algunos de los síntomas de alerta son:

  • Epistaxis (sangrado nasal).
  • Aumento de volumen en alguna parte del cuerpo (brazos, piernas, tobillos, abdomen…)
  • Petequias (puntos rojos en la piel).
  • Leucocoria (aparición de mancha blanca en el ojo).
  • Dolor adbominal, articulaciones y huesos.
  • Dificultad para respirar (disnea).
  • Infecciones recurrentes.