Turquía no permitirá en ningún caso que las milicias kurdas de Siria, conocidas por las siglas YPG, se hagan fuertes en la zona nororiental de Siria, ahora dominada por el autodenominado Estado Islámico (EI), insistió hoy el primer ministro turco, Ahmet Davutoglu.


Turquía no permitirá que las milicias kurdas de Siria se hagan fuertes en la zona nororiental de Siria

“La postura de Turquía es clara: las YPG no deben pasar al oeste del Éufrates, ni deben pasar de Afrin (cantón occidental kurdo) hacia el este”, señaló Davutoglu a la agencia semipública turca Anadolu en el avión oficial en el que viajaba hoy a Kiev.

El mandatario calificó a las milicias kurdas como “un obvio instrumento de Rusia” y “peones de su política de expansión”, y acusó a Moscú de utilizarlas “para hacer presión a Turquía”.

Señaló que la probable intención de las milicias kurdas era, en coordinación con los ataques aéreos de Moscú, ocupar el pasillo entre Alepo y la frontera turca, que hasta ahora está en manos de la “oposición moderada”, en palabras de Davutoglu, es decir, grupos rebeldes islamistas armados.

El primer ministro turco añadió que ahora mismo, las milicias kurdas de Afrin combatían cerca de la ciudad de Azaz al norte de Alepo, uno de los últimos feudos de la oposición “moderada” al régimen de Bachar al Asad, y recordó que en la zona de Azaz no hay elementos del EI.

“Ahora se ha alejado a las YPG de Azaz, pero si vuelven a acercarse, habrá una reacción muy fuerte. No permitiremos que Azaz caiga (en manos kurdas). Esto, el mundo debe saberlo”, concluyó Davutoglu.

El portavoz del Ministerio turco de Exteriores, Tanju Bilgiç, señaló hoy que Turquía ha bombardeado con artillería a grupos armados en el noreste de Siria, tras sufrir un “ataque a una comisaría fronteriza en Hatay”.

No aclaró contra quién se dirigió el fuego, aunque agregó que era “inaceptable” que las milicias kurdas en esa zona (Afrin) atacaran a la “oposición moderada” en Azaz.

El diario “Hürriyet” asegura que los bombardeos turcos se dirigen contra milicias del YPG en Afrin, cerca a Hatay.

EFE