La ciudad-estado de Bremen (norte de Alemania) anunció hoy la prohibición de la organización salafista Asociación de Fomento Islámico que, según las autoridades, tenía contactos con la organización terrorista Estado Islámico y había enviado personas a combatir en la guerra civil siria.


Grupo terrorista Estado Islámico (EI) en la localidad de Sabratah

En total, según el titular de Interior de Bremen, Ulrich Mauer, 21 personas cercanas a la organización se han adherido a EI.

La policía requiso hoy la sede la organización además de doce viviendas privadas y se incautó de teléfonos móviles, ordenadores y discos duros de ordenador así como de documentos escritos.

Mauer explicó que no se encontraron armas ni se esperaba encontrarlas. El objetivo de la acción -en la que participaron más de 200 policías- era recabar información que permita detectar redes de contactos de la organización y hacer frente a ellas.

Según las autoridades, la Asociación de Fomento Islámico había sido infiltrada por los miembros de la Asociación Familiar y Cultural (KuF), otra organización salafista que había sido prohibida en diciembre de 2014.

Tras la prohibición y disolución de la KuF, después de algunos meses, los miembros de la misma que no habían dejado el países se integraron a la Asociación de Fomento Islámico y terminaron por infiltrarla por completo.

“Se trata de una organización que asumió el trabajo de la KuF y naturalmente cuando se prohíbe una organización eso implica prohibir después de aquellas que heredan sus objetivos”, dijo Mauer.

“Sin embargo, teníamos que demostrar que la Asociación de Fomento Islámico era heredera de la KuF”, agregó.

La KuF se prohibió al comprobarse que miembros suyos se sumaron a EI para combatir en la guerra civil en Siria.

“El que haya gente que viva en Bremen y luego vaya a Siria a combatir al lado de EI es para nosotros una visión apocalíptica”, dijo Mauer.

El caso, según Mauer, demuestra que aunque prohibir una organización determinada muchas veces es necesario no es suficiente y el problema sigue latente mientras los miembros de la misma sigan en el país.

“Mientras los miembros de una organización prohibida sigan al país van a volver a organizarse y tenemos que estar preparados para ello”, dijo Mauer.

EFE