El comisario César Silguero afirmó que los policías muertos durante el procedimiento del 15 de junio de 2012 recibieron disparos de escopeta, mientras que el forense que examinó los cuerpos habló de armas de potente calibre. Tampoco coincidieron en el lugar que el subcomisario Erven Lovera fue herido.


Silguero Lobos, (actual subjefe de Investigación de Delitos de la Policía Nacional) explicó este martes que analizó la trayectoria y la distancia de los disparos recibidos por los seis uniformados muertos en la Masacre de Curuguaty.

En ese entonces, el testigo, licenciado en Criminología, se desempeñaba como jefe de la División Homicidios de la Policía.

De acuerdo con los resultados de la pericia (Presentada cuatro meses después del procedimiento y de la cuál la defensa no tuvo posibilidad de participar) se pudo establecer que los policías recibieron impactos de balas esféricas, provenientes de armas de carga múltiple, es decir, de escopetas, de calibre 28 y 12.

En tanto que uno de ellos también presentaba un impacto de bala calibre 38.

“Eso nos facilitó tener un rango de distancia, teniendo en cuenta que las escopetas tienen una salida del tubo cañón con un proyectil único, es decir, todos los proyectiles se agrupan hasta dos metros aproximadamente y después se van abriendo como una rosa de fuego”.

Al respecto, y ante la consulta del Ministerio Público, el testigo explicó que no se puede hablar de la presencia de francotiradores, ya que estos no utilizan escopetas porque no tienen efectividad. Aclaró que las armas empleadas por los francotiradores son de precisión. “No podemos hablar de francotiradores cuando balística te dice que los proyectiles son esféricos. Por lo tanto, eso se descarta”, precisó.

Por otra parte, se pudo concluir que los disparos se realizaron a una distancia mayor al metro o desde el metro porque no se encontraron tatuajes (marcas). Así también, se pudo establecer que los disparos provinieron de tres flancos: frontal (del frente del subcomisario Erven Lovera), así como de los laterales izquierdo y derecho. En tanto que la orientación de estos fue, en su mayoría, de arriba hacia abajo.

Igualmente, se determinó que los seis policías se hallaban en la línea de fuego de los campesinos que estaban ubicados en los tres flancos, coincidentes con las fuentes de los disparos. En cuanto a las distancias, acotó que estas eran medias, es decir, mayor al metro y hasta los 10 metros.

 

Diferencias sustanciales con el testimonio del forense

El comisario Silguero elaboró la pericia con relación a los policías Erven Lovera, Osvaldo Sánchez, Wilson Cantero, Juan Gabriel Godoy, Jorge Rojas y Derlis Ramón Benítez Sosa.

En ese sentido, detalló que Eren Lovera recibió tres disparos múltiples en la nuca, en el costado izquierdo de la espalda y en el brazo derecho, que produjeron 10 orificios en el cuerpo. Fueron extraídas cinco balas y estas corresponden a una escopeta, calibre 28. Los disparos se hicieron a 100 metros de distancia.

Sin embargo, el forense Floriano Irala declaró que Lovera recibió cuatro heridas, dos de ellas en el tárax.

En cuanto a Osvaldo Sánchez, Silguero acotó que recibió siete disparos de proyectil múltiple y único, que ocasionaron 12 orificios en el cuerpo. La distancia de estos disparos es de 5 metros en algunos casos y de 10 metros en otros.

Irala habló de 13 orificios en diferentes lugares, todos de armas de potente calibre.

En el caso de Wilson Cantero, recibió un disparo de escopeta, a una distancia de 6 metros, que le produjo cinco orificios.

Irala mencionó cinco heridas, todas de puente calibre.

Por otra parte, Juan Gabriel Godoy recibió un disparo de escopeta, a una distancia de 6 metros, con dos orificios de entrada en la cabeza.

El forense dijo que recibió un solo disparo como ele esto “de potente calibre”.

Mientras que Jorge Rojas recibió un impacto de bala, calibre 38, es decir, un revólver, a una distancia de 2 a 5 metros.

En este caso, perito y forense parecen coincidir.

Finalmente, Derlis Ramón Benítez recibió seis disparos de escopeta, que produjeron 14 orificios, a una distancia corta, es decir, mayor al metro.

El médico señaló 11 orificios.

 

/Judiciales.net y redacción digital