El domingo 21 de febrero a las 11:30 se llevará a cabo la inauguración de la exposición de obras de este artista que es una de las máximas figuras del arte popular paraguayo. El Centro Cultural del Lago inicia sus actividades rindiendo homenaje al reconocido santero.


Las obras de los miembros de la familia estarán a la venta durante esta exposición-homenaje

Participan también de la muestra, tallas de su esposa, doña Juana Ramírez viuda de Rodríguez (12 junio 1931) y sus descendientes: Carlos (3 setiembre 1951); Maximiliano (29 mayo 1953); Justo (19 julio 1955); Irenión (19 diciembre 1951); Juan de la Cruz (29 marzo 1969) y Esperanza (20 octubre 1971).

Las obras de los miembros de la familia estarán a la venta durante esta exposición-homenaje. Las obras de don Cándido Rodríguez forman parte del acervo del CCDL.

Don Cándido Rodríguez nació en Itauguá el 3 de octubre de 1922 y era hijo de don Juan de la Cruz Rodríguez y doña Nicanora Olmedo. Sobre su padre, Esperanza Rodríguez, expresa:

Mi padre fue un hombre que nos enseñó a creer en nosotros mismos, a luchar por lo que queremos y a dar gracias a Dios por la bendición de tener la posibilidad de crear con las manos obras que perduren a través del tiempo. Amó a su familia y nos dejó un bien incalculable: ¡¡¡el amor al arte!!!

Cuenta doña Juana, su viuda:

Fue en los años cincuenta que mi marido se inició en el negocio de la santería. Cándido vino hacia mi casa en Potrero porque se fue a trabajar a una estancia (no tallaba cuando eso). A los veinte años me casé —¡ya hace 60 años!— en la iglesia de Tobatí. Después vinimos a Itauguá, donde estaba el papá de mi marido, don Juan de la Cruz. Fue don Juan quien nos enseñó a hacer los santos. A la par, y con mi marido, hacía yo los santos; dejé las otras cosas de lado para dedicarme por completo al tallado“.

Ya en Capiatá, los trabajos se comercializaban en su humilde rancho con la visita de personas que llegaban de varios puntos del país y e inclusive del extranjero.

Don Cándido y doña Juana tuvieron 14 hijos (tres fallecidos), de los cuales varios siguen con su legado:

Las obras de don Cándido Rodríguez forman parte del acervo del Centro Cultural Del Lago.
Las obras de don Cándido Rodríguez forman parte del acervo del Centro Cultural Del Lago.
  • Carlos (3 setiembre de 1951) tiene 64 años y realiza Cristos y tallados en relieve.
  • Maximiliano (29 mayo de 1953), de 62 años, realiza pesebres en miniatura.
  • Justo (19 julio de 1955), de 60 años, realiza tallados de gran tamaño, rostros, querubines
  • Irenión (19 diciembre 1951), de 54 años.
  • Juan de la Cruz (29 marzo de 1969), de 46 años.
  • Esperanza (20 octubre 1971), de 44 años, realiza pesebres, ángeles y vírgenes.

Don Cándido realizó varias exposiciones dentro y fuera del país, nombramos algunas:

  • 1971: Exposición de Artesanía del Paraguay en los salones del Banco Central del Paraguay (Asunción).
  • 1972: Exposición “3 artistas”, con Zenón Páez y Marciana Rojas, en el entonces Centro de Estudios Brasileños (Asunción).
  • 1977: “Arte Popular del Paraguay”, la Galería Itá Enramada, organizada por Ysanne Gayet.
  • 1978: “Panorámica artesanal del Paraguay”, en el Museo de Arte Americano de Maldonado (Uruguay).

Viajó a Argentina, a las ciudades de Corrientes, Resistencia, Posadas y a la Universidad del Nordeste de Argentina en Rosario en los años 1969, 70 y 1972-73.

  • 1980: Exposición de figuras organizada por la Asociación de Belenistas de Alicante (España)

Sus tallas se encuentran en varios acervos: Museo del Barro (Asunción), Museo de Maldonado (Uruguay), Museo de Pesebres de San Pablo (Brasil), Museo de Pesebres de Islas Canarias (España) y el Museo Juan Ramón Vidal de Corrientes (Argentina).

La santería de la familia Rodríguez ha sido incluida en programas de televisión, inclusive en la Red do Globo del Brasil, además de varias publicaciones.

Por ejemplo, en el número 23-24 del Boletín de la Asociación de Belenistas de Alicante (mayo 1981), donde está ilustrado un pesebre de la autoría de don Cándido; en el libro de Osvaldo Salerno: “Paraguay : Artesanía y Arte Popular” y en el catálogo Imaginería Religiosa – Artes Visuales/ Museo del Barro (Asunción, Paraguay, 2008).

Miembros de su familia recuerdan: “De sus trabajos, los más solicitados eran los crucifijos y juegos de pesebres pintados o semi pintados. Papá era muy metódico y detallista. No le gustaba que le indicaran cómo hacer su trabajo, se aferraba a su idea sin salir casi nunca de ella. Tallaba todos los días, excepto los domingos que los dedicaba a Dios y su familia. Era casi una obligación compartir el almuerzo en la mesa familiar para todos. Acudía a misa aunque no todos los domingos, en fechas especiales como la fiesta patronal, Semana Santa y en las Navidades, sí“.