El ministro ha decidido retomar su escaño de diputado por el oficialista Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PSDB) y ausentarse como ministro sólo un día, según un permiso otorgado por la propia Rousseff y que lo ha ratificado en un decreto publicado hoy en el Diario Oficial.


El ministro de Salud de Brasil, Marcelo Castro

El ministro de Salud de Brasil, Marcelo Castro, se tomó hoy una licencia del cargo, en plena emergencia nacional por el virus del zika, para participar en una votación de su partido en el Congreso, que puede ser clave de cara a un posible juicio político contra la mandataria Dilma Rousseff.

Castro pretende participar en una votación del PMDB, en la cual será elegido el nuevo jefe del partido en la Cámara de Diputados, quien tendrá la misión de designar a los parlamentarios de esa formación que integrarán la comisión especial que decidirá si Rousseff debe ser sometida a un juicio con miras a su destitución.

El PMDB, al que pertenece el vicepresidente del país, Michel Temer, abriga a fuertes sectores disidentes que apoyan el proceso contra Rousseff, lo que le da a una singular importancia a esa elección interna del partido.

La disidencia del PMDB y la oposición han anunciado protestas por la presencia de Castro en el Congreso y algunos legisladores pretenden acudir al pleno disfrazados de mosquitos, para aludir así al estado de “emergencia” causado por el Zika y al simbolismo que entraña la licencia del ministro en plena crisis sanitaria.

La elección del nuevo jefe del PMDB en la Cámara Baja enfrentará al oficialista Leonardo Picciani y al disidente Hugo Motta, que es favorable a que Rousseff sea sometida a un juicio político por unas maniobras contables irregulares con las que el Gobierno maquilló sus resultados fiscales de 2014 y 2015.

El trámite para un posible juicio político comenzó en diciembre pasado, pero fue interrumpido por la Corte Suprema debido a unos “errores de procedimiento” que obligan a retomarlo desde el inicio.

Tras esa decisión, la Cámara de Diputados pidió al tribunal que aclare algunos aspectos, pero la corte todavía no se ha pronunciado, con lo que el proceso se mantiene paralizado.

Una vez que sea retomado, los jefes de los partidos representados en la Cámara de Diputados deberán elegir a los miembros de un grupo de 62 parlamentarios, que decidirá si existen méritos jurídicos para avanzar en el juicio que pudiera despojar a Rousseff del mandato para el que fue reelegida en 2014.

Según el decreto publicado hoy, Castro retomará su cargo en el Gobierno mañana. Sin embargo, en la agenda oficial de Rousseff figura para hoy, en un horario posterior a la votación del PMDB, una reunión con Castro en su condición de ministro de Salud.

EFE