Pese a que los legisladores son cacheados antes de entrar en el hemiciclo, este tipo de ataques por parte de diputados de la oposición se repite desde hace cinco meses en protesta contra un acuerdo que da más competencias a la minoría serbia de Kosovo, una provincia que se declaró independiente de Serbia en 2008.


Kosovo

La oposición ultranacionalista kosovar lanzó hoy de nuevo gas lacrimógeno para impedir el trabajo del Parlamento de Kosovo, para intentar forzar así la dimisión del Gobierno y la anulación de los acuerdos de normalización de relaciones con Serbia.

Los ultras también se oponen a un pacto de demarcación con Montenegro, que consideran reduce el territorio kosovar.

La Policía antidisturbios ha reforzado su presencia ante el edificio del Parlamento, donde se han congregado unos centenares de seguidores de la oposición.

Varios dirigentes del partido ultranacionalista Autodeterminación (Vetevendosje) han sido detenidos en los últimos días.

Los líderes opositores piden la dimisión del Gobierno y la convocatoria de elecciones anticipadas. Han convocado una protesta en Pristina para el día 27 si no se cumplen sus exigencias.

Kosovo, poblado mayoritariamente por albaneses étnicos, proclamó en 2008 su independencia de Serbia, que este país no reconoce, pero ambas partes están inmersas en un diálogo, bajo el amparo de la Unión Europea, para normalizar sus relaciones.

EFE