Estamos en shock, como dice Naomi Klein, momento oportuno y de escasa duración para imponer medidas antipopulares evitando la masiva protesta de la población. En un documental que vale la […]


Estamos en shock, como dice Naomi Klein, momento oportuno y de escasa duración para imponer medidas antipopulares evitando la masiva protesta de la población. En un documental que vale la pena ver describe cómo lograr que los pueblos acepten pacíficamente deshacerse de sus principales riquezas y la imposición de medidas estructurales neoliberales que generan millones de pobres en el mundo. El shock puede ser provocado o resultado de fenómenos naturales extremos.

 
Seguramente si ahora se hace una encuesta –con cien mil usuarios sin luz en la ola de calor más importante que se ha vivido en los últimos años– una gran parte de población estaría de acuerdo con entregar la ANDE al capital privado.

 
Razonar bajo una sensación térmica de 50 grados, sin luz, y seguramente como consecuencia también sin agua, es hasta heroico e inhumano. Es el caldo de cultivo ideal para poner como ejemplo la inversión privada.

 
Tal es así que en estos días, ha aparecido como una empresa modelo la Compañía de Luz y Fuerza SA (CLYFSA) de Villarrica. Ridícula comparación, una empresa que apenas cubre el radio urbano de una pequeña ciudad del Paraguay, sin líneas de transmisión ni mucho menos generadoras propias. Sólo compra la electricidad de la ANDE, a un precio subsidiado además por todos nosotros, usuarios y usuarias en baja tensión residencial, como explicábamos en “La tarifa de la ANDE: pagan menos los que más ganan” y además, operando en forma inconstitucional e ilegal.

 
Gracias a esa tarifa subsidiada CLYFSA tiene márgenes de utilidades superiores a los 500 millones de Gs/mes, con lo cual es muy fácil hacer las pocas inversiones que necesita una pequeña ciudad como Villarrica. A diferencia de la ANDE, que subsidia empresas como éstas, así como a los usuarios residenciales en media tensión y se desangra con los aportes intergubernamentales que anualmente entrega al Tesoro.
CLYFSA fue fundada en 1953 bajo el amparo de la Constitución de 1940, en concordancia con la cual se aprobó la Ley N° 287/1955, que autorizó al Municipio de Villarrica a otorgar la concesión del servicio eléctrico, por un plazo máximo de 30 años, prorrogable por un máximo de 30 años más.
Tampoco en Asunción había una empresa pública. Prestaba el servicio eléctrico y tranviario la Compañía Americana de Luz y Tracción (CALT), nacionalizada en 1948. Recién en 1964 se crea la ANDE. Entre otras cosas, la Carta Orgánica de la ANDE estableció que (Ley 966/1964, Art. 65°) las concesiones anteriores a la ANDE “serán respetadas hasta su terminación legal”, debiendo ser la ANDE consultada para su continuidad o no.

 
Posteriormente, llega la democracia y entra en vigencia la Constitución de 1992, que claramente expresa que toda concesión debe ser aprobada por el Congreso (CN Art. 202°, num. 11) y la Ley de Concesiones que excluye a la energía eléctrica como servicio a ser concesionado (1618/2000, Art. 1°), y además, establece que ninguna concesión podrá ser prorrogada sin previa licitación pública (1618/2000, Art. 20°).
¿Qué hace el Municipio de Villarrica? ¡Prorroga la concesión por escribanía!

 
Es entonces que algunos usuarios, en su desesperación y acompañados por no pocos “especialistas”, han buscado la vieja receta de los años 90, como solución mágica a los cortes de luz: la privatización.
Sobre por qué no privatizar la ANDE, se ha escrito un libro que también recomendamos leer “La conveniencia de mantener el servicio público de electricidad a cargo de la ANDE” (Ricardo Canese, 2003) que rescata todas las experiencias de privatización en el mundo y la región y sus gravísimas consecuencias para los usuarios del servicio, entre ellos, la precarización del servicio, la desinversión, el aumento de tarifas y la fuga de capitales al exterior.

 
No hace falta ir muy lejos para vivir estas experiencias. En Gran Buenos Aires, solamente operan empresas privadas. “Desmonopolizadas” si no les gusta el servicio, la única solución es mudarse de barrio. Hoy hay 70 mil usuarios sin electricidad solamente en la ciudad, y “cortes programados” que aquí se llaman “alivios de carga” dejando por turno sin electricidad a barrios enteros, para que el sistema eléctrico abastezca medianamente a los demás.

 
También el libro explica cómo se deja caer el servicio, para que luego sea la misma gente que con sus impuestos construyó la empresa, la que pida su privatización. ¿Privada para qué? ¿Para tener un servicio eléctrico como hoy son las telefónicas o el transporte público? ¿Para terminar subsidiándola de nuestros bolsillos como sucede con la ilegal CLYFSA? No olvidemos que ANDE administra el 50% de Itaipú y Yacyretá, y el 100% de Acaray.

 
Entonces ¿cuál es la solución? Cambiar, cambiar mucho, y es la política energética la que debe cambiar primero. No se puede seguir vaciando la ANDE de técnicos y profesionales, no se puede seguir desinvirtiendo dejando de hacer los mantenimientos como ha sucedido en los últimos 20 años –salvo honrosas excepciones–. Necesitamos más y mejor ANDE. Si no confiamos en que sabrán hacerlo los administradores de turno, elijamos mejor la próxima vez. Y ojalá el shock que estamos viviendo no nos gane, para perder mucho más después.

 

 

1 “La Doctrina del Shock” de Naomi Klein https://www.youtube.com/watch?v=Nt44ivcC9rg

2 Para más detalles ver “La conspiración contra los ferrocarriles y tranvías en Paraguay

3 Toda esta información se puede encontrar detalladamente en el Sistema de Información Legistativa del Congreso Nacional. Pedido de informes sobre marco legal y tarifas de CLYFSA: http://sil2py.senado.gov.py/formulario/VerDetalleTramitacion.pmf?q=VerDetalleTramitacion%2F101853 y análisis de situación legal y tarifaria de la empresa: http://sil2py.senado.gov.py/formulario/VerDetalleTramitacion.pmf?q=VerDetalleTramitacion%2F104686

 

Mercedes Canese
Ingeniera Industrial, ex Viceministra de Minas y Energía (2010-2012), docente universitaria, asesora y consultora en temas de energía e industria