Los sospechosos fueron detenidos anoche en distintos puntos del distrito de Panchagarh de la provincia de Rangpur, donde se registró el ataque, el primero significativo de 2016 en el país, explicó a Efe un responsable policial de la zona, Babul Akhter.


En Bangladesh, cerca del 90 % de sus 160 millones de habitantes son musulmanes

La Policía de Bangladesh ha arrestado a tres supuestos miembros de organizaciones islamistas como sospechosos por la muerte de un sacerdote en un ataque contra un templo hindú en el norte del país, en el que resultaron además heridos dos devotos, informó hoy una fuente policial.

“Los detenidos son sospechosos que teníamos en el radar por haber sido acusados en el pasado de acciones terroristas. Los estamos interrogando”, dijo la fuente.

Según Akhter, dos de los individuos son supuestos miembros del grupo extremista Jamaatul Mujahideen Bangladesh (JMB), al que las autoridades responsabilizan de buena parte de los atentados recientes en el país, mientras que un tercero pertenece a las juventudes del partido político islamista Jamaat-e-Islami (JI), actualmente vetado de participar en comicios.

El ataque contra el templo hindú fue lanzado por al menos tres individuos que llegaron al lugar en motocicleta y lanzaron piedras, detonaron artefactos explosivos de baja intensidad y abrieron fuego; el sacerdote perdió la vida tras ser acuchillado en el cuello por los agresores cuando abandonó el edificio.

SITE intelligence group, una consultora estadounidense especializada en yihadismo, difundió a última hora de ayer un comunicado en árabe supuestamente firmado por el grupo Estado Islámico (EI) para atribuirse la acción.

La fuente policial consultada por Efe apuntó a grupos autóctonos como principales sospechosos del atentado.

Bangladesh, donde cerca del 90 % de sus 160 millones de habitantes son musulmanes, sufrió en 2015 una serie de atentados selectivos contra blogueros y pensadores seculares, ciudadanos extranjeros y representantes de sectas islámicas y minorías religiosas.

Algunas de esas acciones fueron también reivindicadas entonces por el EI, aunque el Gobierno y la Policía bangladesíes rechazaron en todo momento la presencia del grupo de la bandera negra en el país.

EFE