El informe anual sobre narcotráfico en el mundo, emitido por el Departamento de Estado incluye a Uruguay y Paraguay en el que también aparecen, junto a Argentina, en el apartado acerca de lavado de dinero.


“La cocaína producida en Los Andes es la principal droga traficada a través Uruguay. El consumo local de la cocaína altamente adictiva y de bajo costo, conocida como “base de pasta,” sigue siendo un problema grave”, apuntó el Departamento de Estado.

En cuanto a Paraguay, el informe, relativo a 2015, indica que es uno de los mayores países productores de marihuana de Latinoamérica, la cual exporta en su mayoría a Brasil y Argentina.

“Es un país de tránsito para la cocaína andina, primeramente destinada a los países vecinos de Paraguay y después para su tránsito hacia Europa”, apuntó.

Al igual que en Uruguay, el Departamento de Estado advierte de sus débiles fronteras, además de sus extensas vías navegables interiores.

“El tráfico de armas, lavado de dinero, falsificación, y otras actividades ilegales relacionadas con el tráfico de narcóticos involucran cada vez más organizaciones criminales internacionales que operan en la frontera Paraguay-Brasil”, añade.

Aunque Argentina no ocupa un lugar destacado entre los países afectados por el narcotráfico, sí lo hace en el estudio relativo a lavado de dinero, en el que el Gobierno estadounidense advierte que “la corrupción institucionalizada, el tráfico de drogas, los altos niveles de comercio informal y el contrabando” representan un reto significativo a este respecto en el país suramericano.

El Departamento de Estado apunta a los problemas derivados de la política de control monetario aplicada por el Gobierno que dirigía Cristina Fernández, antes de la llegada al poder de Mauricio Macri en diciembre pasado, que fomentó “un floreciente mercado negro de divisas”.

“Incluso durante los períodos más liberales de mayor cambio de divisa, Argentina tiene una larga historia de fuga de capitales y evasión de impuestos. Este último es el delito determinante en la mayoría de los casos de lavado de dinero”, insistió el reporte.

“Chile es también una fuente potencial de precursores químicos utilizados en el procesamiento de coca en Perú y Bolivia. La mayoría de las importaciones de productos químicos se originan en la India y China, y el desvío de dichas sustancias químicas se dirige principalmente a Bolivia, Perú y México”, explica el reporte.

Así, este tipo de sustancias se transportan por tierra desde Chile hacia Perú y Bolivia, mientras que se envían a México por vía aérea o marítima.

No obstante, el Gobierno estadounidense asegura que “Chile cumple con sus obligaciones internacionales en la Convención de Drogas de la ONU 1988 y reporta información sobre los envíos de exportación e importación de precursores químicos y productos farmacéuticos”. EFE