El objetivo de la nueva directiva de lucha antiterrorista es prevenir ataques desde sus primeros actos preparatorios, para lo que era necesario que los países se pusiesen de acuerdo sobre la propia definición de terrorismo y sobre las actividades que iban a considerarse delito en todos los Estados miembros.


Los ministros europeos de Justicia llegaron hoy a un acuerdo político para reforzar la legislación europea de lucha contra el terrorismo

Los ministros europeos de Justicia llegaron hoy a un acuerdo político para reforzar la legislación europea de lucha contra el terrorismo mediante la criminalización del entrenamiento pasivo, los viajes al extranjero con fines terroristas y otras acciones de apoyo.

Además del entrenamiento pasivo o los viajes al extranjero con fines terroristas, también será delito facilitar o financiar esos viajes -incluido dar alojamiento y ofrecer transporte- colaborar, ser cómplice, incitar, financiar estas actividades o intentar cometer actos terroristas.

La normativa incluye también reglas para asegurar que las víctimas reciben acceso inmediato a los servicios de apoyo profesional, así como información sobre sus derechos.

El ministro holandés de Justicia, Ard van der Steur, cuyo país ocupa este semestre la presidencia de turno del Consejo de la UE, dijo estar satisfecho que el acuerdo se produzca precisamente en el día Europeo de las Víctimas del Terrorismo.

“Podemos cumplir con nuestro esfuerzo común para hacer frente a las nuevas formas de terrorismo y la amenaza planteada por los combatientes terroristas extranjeros”, sostuvo.

“Tenemos que mostrar ahora que nos encontramos unidos”, añadió.

La Comisión Europea (CE) propuso esta directiva en diciembre del año pasado tras los ataques terroristas del 13N e París.

La nueva norma mejora la directiva de 2002 de lucha contra el terrorismo, que ya estaba en línea con la resolución 2178 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y el protocolo adicional de la Convención sobre prevención del terrorismo del Consejo de Europa (CoE), dirigida a hacer frente al fenómeno de los llamados “combatientes extranjeros”.

Los “combatientes extranjeros” son ciudadanos comunitarios que viajan a zonas en conflicto de países terceros como Siria o Irak para sumarse a las filas yihadistas y regresan a la UE radicalizados.

EFE