El río Paraguay volvió a aumentar su nivel a su paso por Asunción hasta los 6,26 metros, superando el nivel crítico de inundación que las autoridades sitúan en 5,5 metros, y amenaza con expulsar de nuevo a miles de personas que se sumarán a las que continúan desplazadas desde el año pasado.


El río Paraguay sube y amenaza con desplazar de nuevo a miles de personas.

El río que bordea la capital continúa creciendo desde hace dos semanas y podría continuar aumentando hasta los casi 9 metros, según anunció la Dirección de Hidrología.

La nueva crecida está expulsando de nuevo de sus hogares a cientos de familias que ya habían tenido que abandonarlas en diciembre cuando el río subió hasta los 7,88 metros y que se sumarán a los cerca de 60.000 afectados por las inundaciones en todo el país.

“El agua está subiendo muy rápido, hay comunidades enteras que ya habían dejado los refugios y que ahora tiene que volver a salir de sus casas”, dijo a la agencia Efe María García, coordinadora general de la ONG local Cobañados, que trabaja en los barrios más humildes de la ciudad, conocidos como Bañados por su cercanía al río.

Según García, el Gobierno aún no ha dispuesto ni organizado a la población para que se dirija a nuevos refugios.

“Es la gente misma la que está volviendo a tomar lugares en calles y plazas para construir sus propias viviendas temporales”, aseguró García.

“No hay comunicaciones oficiales con la gente y hay gran incertidumbre porque ya no hay más lugar para las familias que no habían salido y ahora tienen que salir”, explicó.

El río Paraguay subió hasta los 7,88 metros a finales del pasado diciembre y principios de enero. Una crecida que afectó a unas 130.000 personas en todo el país, unas 100.000 solo en la capital, y que mantiene a unos 60.000 vecinos de Asunción viviendo en precarios asentamientos temporales en las calles y plazas de la ciudad.

“Hay familias que han vuelto pero ahora tienen que volver a salir. Pero no hay preparación estatal para que la gente pase seis o siete mesas fuera de su hogar. No hay baños, hay basura y falta de necesidades básicas en todos los refugios”, declaró García.

La organización Cobañados está preocupada por que esta vez la crecida coincide con el curso escolar y afectará a los menores de edad, que son mayoría entre los desplazados.

“Hay escuelas inundadas y pocas alternativas. Los refugios quedan muy alejados de las escuelas, tenemos a niños atravesando avenidas principales en hora pico corriendo un riesgo enorme y ni el Gobierno ni la Municipalidad toman medidas para ayudar en la movilidad”, agregó la fuente.

Según el titular de la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN), Joaquín Roa, el Gobierno comenzó a prepararse para “el peor escenario”: que las lluvias hagan aumentar el río Paraguay hasta los 9 metros a su paso por Asunción, cuando su nivel normal se sitúa entre los 3 y 4 metros.

Si las lluvias son intensas durante marzo y los siguientes meses, el río Paraguay tendrá una altura similar a la alcanzada en 1983, la mayor crecida registrada hasta la fecha, según Roa. EFE