El 31 % de los preguntados considera, además, que la debilidad del Gobierno es la principal causa para que el diálogo de paz no haya dado frutos hasta ahora, mientras que el 34 % culpa a la intromisión de países vecinos, según el sondeo, realizado en 15 de las 34 provincias del país del 12 de diciembre al 12 de enero.


Un 60 % de los afganos cree que un acuerdo con los insurgentes comprometería la situación de la mujer

Un 60 % de los afganos cree que un acuerdo con los insurgentes comprometería la situación de la mujer, aunque más del 70 % cree que hay falta de “consenso sobre la paz con los talibanes” entre las autoridades del país, según una encuesta del Instituto Afgano de Estudios Estratégicos difundida hoy en Kabul.

La fecha de inicio del estudio, realizado sobre una muestra de 1.540 personas, coincidió con la celebración en Islamabad de una cumbre internacional para identificar salidas al conflicto afgano y que derivó en la creación del Grupo a Cuatro, formado por Pakistán, China, Estados Unidos y Afganistán para guiar un proceso de paz en el país.

La encuesta revela también que el 20 % de los entrevistados cree que Washington y Occidente son los mayores beneficiarios del conflicto que golpea a Afganistán desde la caída del régimen talibán con la invasión estadounidense en 2001.

Casi la mitad acusan de ello a “Pakistán y los países de la región”, mientras que un 28 % van un paso más allá para afirmar que los talibanes luchan para “asegurar los intereses” de Islamabad.

Los insurgentes son considerados el segundo obstáculo principal para lograr la paz en Afganistán de acuerdo con un 20 % de la población, por detrás de la débil administración y campante corrupción (34 %).

Otros aspectos que han evitado la ansiada paz, según los encuestados, son el nacionalismo y tribalismo (11,4 %); pobreza y analfabetismo (11,2 %); las drogas y los señores de la guerra (8,2 %) y las tropas internacionales (6 %).

En la última reunión del G4, a finales de febrero, se acordó la convocatoria de una reunión directa entre Kabul y los insurgentes para la primera semana de marzo, que se esperaba reactivase un proceso suspendido desde que el pasado julio fue anunciada la muerte del fundador del movimiento talibán, el mulá Omar.

No obstante, los talibanes, liderados por el mulá Mansur, rechazaron participar en esas conversaciones hasta que no se cumplan condiciones como la retirada de las tropas extranjeras del país, si bien recientemente admitieron que conversar con Estados Unidos es “necesario” para acabar con el conflicto que vive el país.

Estados Unidos mantiene a unos 9.800 soldados en Afganistán, de los que cerca de la mitad permanecerán más allá del final del mandato del presidente estadounidense, Barack Obama, en enero de 2017.

Desde que finalizó su misión de combate en 2014, la OTAN mantiene, por su parte, otra misión de capacitación con alrededor de 4.000 soldados, que triplicará hasta cerca de 12.000 debido a la creciente inseguridad en el país.

EFE