Excluir al presidente sirio, Bachar al Asad del proceso para el arreglo del conflicto en Siria, como exige la oposición, va en contra de la postura del Consejo de Seguridad de la ONU, afirmó hoy el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov.


Bachar al Asad

“Sólo el pueblo sirio puede decidir el futuro de Siria. Está claro que las afirmaciones sobre la expulsión de alguien del proceso político contradicen la postura al respecto del Consejo de Seguridad de la ONU”, dijo Lavrov en rueda de prensa conjunta con su colega tunecino, Jemaies Jhinaoui.

Salem Al Meslet, portavoz del Comité Supremo para las Negociaciones (CSN) -el órgano que representa a la oposición siria en las negociaciones que deben reiniciarse hoy en Ginebra- reiteró la víspera que Al Asad no puede jugar “algún rol en la fase de transición ni en cualquier otra fase”.

A su vez, el ministro de Asuntos Exteriores sirio, Walid al Mualem, afirmó que la continuidad en el poder de Al Asad es la “línea roja” en las conversaciones y aseguró que Damasco “no negociará con nadie que quiera tratar el asuntos del presidente”.

Pese a que las negociaciones deben reanudarse hoy mismo en Suiza, el mediador de la ONU para Siria, Staffan de Mistura, ya se mostró escéptico ante esa posibilidad y advirtió a Rusia y Estados Unidos de que acudirá a ellos si el intento de sentar en la misma mesa a las dos partes en conflicto vuelve a fracasar.

Mientras, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, apuntó que las condiciones para que las conversaciones tengan éxito deben ser una amplia representación de todas las fuerzas políticas sirias, “incluidos por supuesto los kurdos”, y que “nadie ponga ultimátum sin fundamento”.

EFE